Por hilario.martinez@auraconsulting.es
Hace poco, nos ocurrió unas de estas cosas que nos gustarían nunca ocurriesen. Llamamos una amiga para saber de ella y quedar a cenar o pasear un día. Marcamos su móvil y cuando nos responde su voz comenzamos.
“Hola, ¿Cómo estás? Llevábamos mucho tiempo sin saber de ti. ¿Puedes hablar ahora o te pillo mal?…”
Y su respuesta (sobre un fondo de muchas voces) nos dejó casi sin palabras.
“Acaba de fallecer mi madre y no sé qué hacer. Disculpa si no estoy muy bien.”
Apenas si conseguimos articular unas palabras de consuelo, pedirle disculpa por lo inoportuno de la llamada y que le volveríamos a llamar en unos días cuando estuviese más tranquila.
No estábamos preparados para esta situación de apoyo a un amigo en su duelo.
Y probablemente mucho menos para un duelo de una persona directa.
En épocas como la actual (guerras, tsunami, hambre, etc.) miles o millones de personas se enfrentan a esta difícil prueba todos los días. Algunos, más desafortunados, tienen que afrontarlo varias veces en tiempos muy cortos.
Probablemente nadie esté realmente preparado para vivir un sufrimiento tal sin pestañear. Algunos pueden vivir la pérdida de un ser querido como un abandono. Viven un vacio inmenso e incluso ven en ello alguna injusticia divina: “¿Porqué él y no yo?”
En algunas civilizaciones, menos afectadas por el materialismo y con mayor cultura espiritual, la muerte no es más que una etapa y no un fin. Por ello, sus familiares acompañan el fallecido espiritualmente, con rezos, cantos y bailes de alegría. Como si dijeran al difunto: “Estamos tristes de que te vayas, pero felices de haber compartido camino contigo en esta tierra. Buen viaje querido. Seguramente nos veremos pronto.”
Valoramos a los que se marchan, por el amor, afecto o ternura que hemos recibido de ellos, creciendo a su lado. Sentimos pena porque los respetamos y estamos tristes porque no volveremos a disfrutar de estas emociones con ellos.
Podemos sentirlos como nuestros, y dolernos cuando nos los quiten. O sentir que nos han sido prestados por el universo y que tal como llegaron a nuestras vidas, pueden marcharse en cualquier momento. Considerémonos privilegiados de haber compartido con ellos.
La muerte física es parte de la vida, solo queda aceptarla como tal. Pero los que nos dejan, son también energía y espíritu. Aunque su presencia en la tierra sea temporal, su alma y su energía permanecen con los que le conocieron.
¿O era tan solo su cuerpo lo que amabas? ¿No son el amor, la estima, el respeto y la admiración sentimientos que van mucho más allá que el cuerpo físico? Aunque ausentes, estas personas pueden y deben servirte de modelo y de inspiración para disfrutar mejor de tu vida.
El duelo nos demanda una cantidad enorme de energía y nos paraliza. Frente a ello, cada uno elige reaccionar de modo diverso:
Algunos dan gracias por haber podido compartir con esta persona en su paso por la tierra, y escriben todas las cosas positivas que esta persona les ha aportado y se alegran por ello.
Otros escriben una carta al difunto, con todo lo que no tuvieron el tiempo o la osadía de decirle en vida. En esa carta, le piden perdón por esos conflictos no concluidos. Esta carta quizás les libere de un sentimiento de culpabilidad y permita descargar un pesado fardo de sus hombros, al convertirse en humo en el fuego purificador de una vela por el difunto.
Lo más habitual es hablar con los amigos (o con un terapeuta). Están ahí para ayudarte en estos momentos difíciles de la vida. La mayoría de las personas que viven el duelo, exteriorizan su pena, y vomitan sus males para limpiar su corazón y sentirse mejor compartiendo esa carga. Compartir con los amigos, incluso conseguir reir con ellos es un estupendo bálsamo para todas las situaciones.
Sea la que sea la opción que te convenga, sobre todo no te quedes prostrado. Mueve tu cuerpo tan pronto como puedas, pasea por el campo y sal con los amigos. El movimiento, el contacto con la naturaleza y el amor son quizás los mejores componentes para restablecer tu equilibrio y honrar a tu ser amado.
martes, 22 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
¿MORIRAN TUS SUEÑOS CONTIGO?
Por hilario.martinez@auraconsulting.es
Pasan los días y las prioridades cambian. Lo que ayer parecía de primera urgencia, hoy queda relegado a un segundo plano.
Imagínate que tu médico te comunica que solo te quedan unos meses de vida.
Tras unos momentos de agobio y seguramente muchas lágrimas, es probable que comiences a reflexionar más fríamente, en particular en lo que deseas hacer o conseguir en los días que te quedan.
¿Qué experiencias desearías intentar?
¿Qué lugares quieres visitar?
¿Con quién deseas pasar estos últimos días y que te gustaría decirles?
¿Qué sueños, que objetivos o que proyectos soñados toda la vida, quedan por realizar..?
Es posible que en tu vida aparezcan infinidad de sueños de todo tipo. Esos que guían muchas veces nuestras acciones y decisiones:
Quiero dar la vuelta al mundo.
Quiero vivir a tope.
Quiero ser el mejor profesional
Quiero montar un imperio económico
Quiero tener infinidad de aventuras (de todo tipo)
Quiero, quiero, quiero, …
¿Cuántas personas crees que, en su lecho de muerte, tienen como pensamiento: “Siento no haber estado más tiempo en la oficina!”, o “Siento no haber conseguido aquel Ferrari!”?
¿Y tú, qué crees que sentirás realmente? ¿Qué te dolerá dejar en el tintero?..
Cada uno tendrá sus particulares sueños, aunque posiblemente muchos confluyan en algunos de los siguientes puntos:
No haber hecho algo que me guste.
No haber permitido disfrutar a mi familia.
No haber estado bien con mis personas queridas.
No haber aportado algo de valor para mis descendientes.
No haber vivido de acuerdo a mis creencias.
No haber disfrutado de las cosas diarias.
No haber sido feliz en cada momento de mi vida.
Existe un proverbio que reza: “Vive cada día como si fuese el último. Algún día acertarás”
¿Porqué no comenzar a vivir la vida de ese modo? Con conciencia y responsabilidad, claro está. No vayas a gastar todos tus ahorros mañana a primera hora por si no existe otro día.
Recuerda que lo que probablemente más te duela dejar cuando te vayas, posiblemente no esté muy relacionado con el dinero, y que seguramente esté en tus manos hacerlo sin esperar a que te toque la primitiva.
Imagina el potente mensaje que enviarías a tu subconsciente si comenzaras a vivir como si te quedase poco tiempo de vida. Lo estarías preparando para disfrutar de cada momento.
¿No es el Presente, el único momento que tenemos con seguridad?
¿Qué pasará en tus últimos momentos sobre la tierra: te arrepentirás de lo que no has hecho o recordarás tu paso como un camino lleno de buenos momentos, vividos celebrando la vida al máximo?
Si todo esto no te encaja, quizás prefieras seguir el siguiente consejo.
Pasan los días y las prioridades cambian. Lo que ayer parecía de primera urgencia, hoy queda relegado a un segundo plano.
Imagínate que tu médico te comunica que solo te quedan unos meses de vida.
Tras unos momentos de agobio y seguramente muchas lágrimas, es probable que comiences a reflexionar más fríamente, en particular en lo que deseas hacer o conseguir en los días que te quedan.
¿Qué experiencias desearías intentar?
¿Qué lugares quieres visitar?
¿Con quién deseas pasar estos últimos días y que te gustaría decirles?
¿Qué sueños, que objetivos o que proyectos soñados toda la vida, quedan por realizar..?
Es posible que en tu vida aparezcan infinidad de sueños de todo tipo. Esos que guían muchas veces nuestras acciones y decisiones:
Quiero dar la vuelta al mundo.
Quiero vivir a tope.
Quiero ser el mejor profesional
Quiero montar un imperio económico
Quiero tener infinidad de aventuras (de todo tipo)
Quiero, quiero, quiero, …
¿Cuántas personas crees que, en su lecho de muerte, tienen como pensamiento: “Siento no haber estado más tiempo en la oficina!”, o “Siento no haber conseguido aquel Ferrari!”?
¿Y tú, qué crees que sentirás realmente? ¿Qué te dolerá dejar en el tintero?..
Cada uno tendrá sus particulares sueños, aunque posiblemente muchos confluyan en algunos de los siguientes puntos:
No haber hecho algo que me guste.
No haber permitido disfrutar a mi familia.
No haber estado bien con mis personas queridas.
No haber aportado algo de valor para mis descendientes.
No haber vivido de acuerdo a mis creencias.
No haber disfrutado de las cosas diarias.
No haber sido feliz en cada momento de mi vida.
Existe un proverbio que reza: “Vive cada día como si fuese el último. Algún día acertarás”
¿Porqué no comenzar a vivir la vida de ese modo? Con conciencia y responsabilidad, claro está. No vayas a gastar todos tus ahorros mañana a primera hora por si no existe otro día.
Recuerda que lo que probablemente más te duela dejar cuando te vayas, posiblemente no esté muy relacionado con el dinero, y que seguramente esté en tus manos hacerlo sin esperar a que te toque la primitiva.
Imagina el potente mensaje que enviarías a tu subconsciente si comenzaras a vivir como si te quedase poco tiempo de vida. Lo estarías preparando para disfrutar de cada momento.
¿No es el Presente, el único momento que tenemos con seguridad?
¿Qué pasará en tus últimos momentos sobre la tierra: te arrepentirás de lo que no has hecho o recordarás tu paso como un camino lleno de buenos momentos, vividos celebrando la vida al máximo?
Si todo esto no te encaja, quizás prefieras seguir el siguiente consejo.
domingo, 20 de febrero de 2011
¿SABES COMO DESESTRESARTE?
Por hilario.martinez@auraconsulting.es
En mi anterior entrada incluí un trabajo de VHR que encontré en YouTube. Me pareció un montaje muy oportuno para las fechas.
Transmite un mensaje de amor, y lo hace de un modo tan “suave” que me pareció que podía ser un bálsamo para muchos estresados.
Incluye muchos de los elementos que tengo asociados a situaciones relajantes.
Cada uno de ellos puede actuar positivamente sobre el estado de ánimo. Conjuntamente
Si después de verlo, encuentras que tu estado de ánimo ha cambiado y es más relajado, puedes intentar a bailarlo la próxima vez . Seguro que descubres lo difícil que es permanecer tenso haciendo unos movimientos tan suaves y sintiendo esta canción de amor.
¿Te atreves a probarlo?
http://youtu.be/3gyKx8CNbyo
En mi anterior entrada incluí un trabajo de VHR que encontré en YouTube. Me pareció un montaje muy oportuno para las fechas.
Transmite un mensaje de amor, y lo hace de un modo tan “suave” que me pareció que podía ser un bálsamo para muchos estresados.
Incluye muchos de los elementos que tengo asociados a situaciones relajantes.
- El mar y el sonido de sus olas que llegan a la orilla de una playa de arena.
- Una suave melodía.
- Letras de amor, que hablan de compartir y disfrutar.
- Los ondulantes movimientos de la chica.
- Una coreografía que da forma al texto de la canción.
Cada uno de ellos puede actuar positivamente sobre el estado de ánimo. Conjuntamente
Si después de verlo, encuentras que tu estado de ánimo ha cambiado y es más relajado, puedes intentar a bailarlo la próxima vez . Seguro que descubres lo difícil que es permanecer tenso haciendo unos movimientos tan suaves y sintiendo esta canción de amor.
¿Te atreves a probarlo?
http://youtu.be/3gyKx8CNbyo
martes, 15 de febrero de 2011
¿COMO LE DICES, “ERES IMPORTANTE PARA MI”?
Por hilario.martinez@auraconsulting.es
Ayer fue San Valentín. Un santo confabulado con la sociedad de consumo para que encontremos otro motivo para ir de compras…
Si, como yo, te encuentras inmerso en la vorágine diaria, puede que haya pasado como un día más.
No desesperes, todavía tienes la oportunidad de decirle a tu pareja lo importante que es para ti, sin necesidad de ir de compras.
¿Necesitas un día especial para hacer algo especial, o haciendo algo especial conviertes ese día en especial?
En tu mano está que cada día sea especial y para ello basta con tomar consciencia de cuantas cosas agradan a tu pareja y dedicarle algunas, más especialmente a veces.
Seguro que cada uno podrá incluir sus propias iniciativas. Todos sabemos lo que tenemos que hacer, solo nos cuesta trabajo mantenernos atentos.
¿Te parecen muchos puntos a considerar?
No te preocupes, seguro que no es necesario hacerlo todo estupendamente para que tu pareja valore cada día como un pequeño San-Valentin.
Para mi chica... unas palabras de amor.
http://youtu.be/hPL5z8htkmI
Ayer fue San Valentín. Un santo confabulado con la sociedad de consumo para que encontremos otro motivo para ir de compras…
Si, como yo, te encuentras inmerso en la vorágine diaria, puede que haya pasado como un día más.
No desesperes, todavía tienes la oportunidad de decirle a tu pareja lo importante que es para ti, sin necesidad de ir de compras.
¿Necesitas un día especial para hacer algo especial, o haciendo algo especial conviertes ese día en especial?
En tu mano está que cada día sea especial y para ello basta con tomar consciencia de cuantas cosas agradan a tu pareja y dedicarle algunas, más especialmente a veces.
- Un beso con cariño, desde primeras horas de la mañana (los mejores: cuando el otro no lo espera).
- Una sonrisa cada vez que le miras.
- Un “te quiero” dejado caer suavemente en el pabellón auditivo (solo para él).
- Si tu pareja quiere hablarte, deja lo que estés haciendo (periódico, televisor, etc.), mírale a los ojos y dale toda tu atención.
- Demuéstrale que le consideras. Llámale si llegas tarde, pídele opinión para tus cosas.
- Interésate genuinamente por sus cosas. (Haz lo posible para recordar que mañana tiene revisión médica)
- Durante el día, puedes recordarle que estás ahí con algún mensaje.
- Sorpréndele con una nota cariñosa en su cartera o bolso.
- Agradécele cada muestra de afecto o iniciativa sorpresa (aunque no la entiendas).
- Ofrécele un masaje en los pies, o en el cuello sin esperar devolución.
- Cuida de vuestro entorno. Ocúpate de la limpieza, ambientadores, o simplemente repara o sustituye lo que esté roto.
- No atiendas el teléfono cuando compartes momentos íntimos (compartir emociones, discusiones, cenas, películas, masajes, relaciones sexuales, etc.)
- Comparte tus emociones y tu experiencia vital.
- Dale importancia a lo que él considera importante (amor, diálogo, sexo, compartir)
- Respeta sus miedos (cuando conduzcas, viajes, o en casa)
- Termina el día con un “te quiero”, un “gracias por compartir el día”
Seguro que cada uno podrá incluir sus propias iniciativas. Todos sabemos lo que tenemos que hacer, solo nos cuesta trabajo mantenernos atentos.
¿Te parecen muchos puntos a considerar?
No te preocupes, seguro que no es necesario hacerlo todo estupendamente para que tu pareja valore cada día como un pequeño San-Valentin.
Para mi chica... unas palabras de amor.
http://youtu.be/hPL5z8htkmI
lunes, 7 de febrero de 2011
¿SABES PORQUE NO ERES RICO?
Por hilario.martinez@auraconsulting.es
En la vida, nos convertimos exactamente en lo que creemos que somos capaces de convertirnos.
¿Qué crees de ti mismo? ¿Piensas que eres capaz de conseguir todo lo que te propongas?
¿Crees que la abundancia es para ti?
Los neuropsicólogos nos informan que tenemos más de 50.000 pensamientos al día. Por desgracia también se confirma que más del 80% son pensamientos negativos.
¿Quién es tu peor enemigo?.... No busques muy lejos. Tu mismo eres tu peor enemigo.
La confianza, en uno mismo, es el resultado de un largo aprendizaje, de práctica y de pequeñas victorias sucesivas.
¿Pero qué nivel de confianza es el necesario para que algunas personas tomen riesgos que los demás no se atreven, y decidan dejar estados de seguridad para lanzarse a la aventura de montar una empresa y apostar por hacerse rico?
La repuesta está en su discurso interior, en los pensamientos que tienen y en lo que sienten en todo momento. Ellos han comprendido que el poder está en ellos, que pueden superar los escollos que aparezcan, y sobre todo que deben enfocarse en lo que desean y no en pensamientos negativos opuestos a ellos.
¿Crees que el dinero no hace la felicidad?
Si has respondido SI y crees realmente que el dinero no hace la felicidad, deja de hacerte preguntas sobre los motivos que te hacen estar siempre en las últimas económicamente!
Que lo quieras o no, tus creencias fundamentales trabajan para y contra ti desde las profundidades de tu subconsciente. Para la mayoría, esas creencias provienen de la más tierna infancia y ya no son de actualidad en nuestra vida de adultos, pero ahí siguen, como esporas aletargadas que solo esperan ser regadas (unas gotitas son suficientes) para volver a reactivarse.
¿Por qué no decidir hacer algo de limpieza?
Si quieres ser rico, cambia tu discurso interior.
Fíjate en las numerosas creencias que existen acerca del dinero. Observa que sientes al leerlas y cuantas veces te has repetido alguna de estas frases en tu cabeza:
¿Has pensado que quizás no ganes más de 1.000 € porque esto es lo que piensas que vales?
¿Cómo vas a conseguir ser rico si desprecias las personas que tienen éxito?
Si decides actuar y cambiar esto, puedes pensar en los aspectos positivos del dinero, y plantéate frases positivas en ese sentido.
Recuerda que:
- Las personas que piensan, hablan y actúan en el sentido de lo que quieren, acaban consiguiendo lo que quieren.
- Las personas que piensan, hablan y actúan en el sentido de lo que NO quieren, acaban consiguiendo lo que NO quieren.
http://www.youtube.com/watch?v=8xgIBrsDR1g
En la vida, nos convertimos exactamente en lo que creemos que somos capaces de convertirnos.
¿Qué crees de ti mismo? ¿Piensas que eres capaz de conseguir todo lo que te propongas?
¿Crees que la abundancia es para ti?
Los neuropsicólogos nos informan que tenemos más de 50.000 pensamientos al día. Por desgracia también se confirma que más del 80% son pensamientos negativos.
¿Quién es tu peor enemigo?.... No busques muy lejos. Tu mismo eres tu peor enemigo.
La confianza, en uno mismo, es el resultado de un largo aprendizaje, de práctica y de pequeñas victorias sucesivas.
¿Pero qué nivel de confianza es el necesario para que algunas personas tomen riesgos que los demás no se atreven, y decidan dejar estados de seguridad para lanzarse a la aventura de montar una empresa y apostar por hacerse rico?
La repuesta está en su discurso interior, en los pensamientos que tienen y en lo que sienten en todo momento. Ellos han comprendido que el poder está en ellos, que pueden superar los escollos que aparezcan, y sobre todo que deben enfocarse en lo que desean y no en pensamientos negativos opuestos a ellos.
¿Crees que el dinero no hace la felicidad?
Si has respondido SI y crees realmente que el dinero no hace la felicidad, deja de hacerte preguntas sobre los motivos que te hacen estar siempre en las últimas económicamente!
Que lo quieras o no, tus creencias fundamentales trabajan para y contra ti desde las profundidades de tu subconsciente. Para la mayoría, esas creencias provienen de la más tierna infancia y ya no son de actualidad en nuestra vida de adultos, pero ahí siguen, como esporas aletargadas que solo esperan ser regadas (unas gotitas son suficientes) para volver a reactivarse.
¿Por qué no decidir hacer algo de limpieza?
Si quieres ser rico, cambia tu discurso interior.
Fíjate en las numerosas creencias que existen acerca del dinero. Observa que sientes al leerlas y cuantas veces te has repetido alguna de estas frases en tu cabeza:
- El dinero no crece en los árboles… (dificultad para ganarlo)
- Dinero llama a dinero…. (si no tengo, no puedo ganar)
- Los ricos ganan abusando de los demás
- Los ricos son mala gente…
- El dinero se me va de las manos…
- Si tuviese otra educación (otra familia, fuese hombre, etc.) ganaría más
- Me siento culpable si gano dinero trabajando poco.
- Es de materialistas pensar en cómo ganar más.
- No soy suficientemente bueno para ganar más.
- Es normal que sea pobre, pues mis padres lo eran.
- El dinero da inseguridad y múltiples problemas que yo no tengo.
- Antes de alegrarme por los que ganan más, siento resentimiento y envidia hacia ellos.
¿Has pensado que quizás no ganes más de 1.000 € porque esto es lo que piensas que vales?
¿Cómo vas a conseguir ser rico si desprecias las personas que tienen éxito?
Si decides actuar y cambiar esto, puedes pensar en los aspectos positivos del dinero, y plantéate frases positivas en ese sentido.
Recuerda que:
- Las personas que piensan, hablan y actúan en el sentido de lo que quieren, acaban consiguiendo lo que quieren.
- Las personas que piensan, hablan y actúan en el sentido de lo que NO quieren, acaban consiguiendo lo que NO quieren.
http://www.youtube.com/watch?v=8xgIBrsDR1g
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Pedir
jueves, 3 de febrero de 2011
¿TRABAJAS EN EQUIPO?
Por hilario.martinez@auraconsulting.es
Por unos momentos ponte en el lugar de algunos de los entrenadores de la liga (Mourinho, Guardiola o cualquier otro).
(Las féminas pueden elegir entrenadoras si lo desean..)
Imagínate el reto de conseguir ganar el mayor número de copas y premios posibles.
¿Y cómo vas a conseguirlo?
Seguramente trabajarás en algunas de las siguientes vías:
- Contratarás a los mejores en cada posición del equipo
- Conseguirás la mayor integración posible entre todos los miembros del equipo
- Buscarás las claves de motivación de cada uno y actuarás para que estén al máximo nivel.
- Abordarás cada partido como si fuera el único
Aunque otros sean las estrellas del campo, de tu trabajo depende que el equipo salga victorioso y consigáis vuestro objetivo.
Ahora vuelve a aquí y ahora. Abandona el mundo de los campeones dorados y millonarios.
Vuelve a ser tu mismo. Examina tu “dream team” para ganar ese partido que llamamos “La Vida”.
Escribe en un papel, todas las personas con las que te relacionas todos los días y todas las semanas.
Pueden ser de tu familia, del trabajo o compañeros de una asociación en la que participas.
Con un poco de imaginación, incluye también tus personajes internos (Tu papel de padre, esposo, ingeniero, creyente, etc)
Incluye las que te caen bien y también aquellas que no te gustan. Ellas también forman parte de tu equipo.
Ahora puntúalas de 0 a 10 según sientas que cumplen con su posición en el equipo.
¿Cómo interaccionas con ellas?
¿Disfrutáis interactuando?
¿Crees que consigues lo máximo de esta relación?
¿Están motivadas?
¿Quién potencia el equipo, y quien lo lastra e impide que se supere?
Según gestiones tu equipo, así conseguirás resultados en tu vida.
¿Tienes la estrategia adecuada para tu objetivo?
Si no consigues tu objetivo, probablemente no estés siguiendo la estrategia adecuada, no estés comunicando lo que deseas o tu equipo no está motivado por ello.
Antes de pensar en cambiar los miembros del equipo, piensa en lo que puedes hacer como entrenador.
Finalmente, si quieres cambiar tu vida, si quieres cambiar de estrategia, si quieres jugar en otra liga… Posiblemente tengas que cambiar de equipo pues puede ser difícil reconvertir un equipo de ajedrez a un equipo de lucha libre ;-)
Y recuerda siempre, que lo que puede conseguir un equipo, no lo puede conseguir uno solo.
Por unos momentos ponte en el lugar de algunos de los entrenadores de la liga (Mourinho, Guardiola o cualquier otro).
(Las féminas pueden elegir entrenadoras si lo desean..)
Imagínate el reto de conseguir ganar el mayor número de copas y premios posibles.
¿Y cómo vas a conseguirlo?
Seguramente trabajarás en algunas de las siguientes vías:
- Contratarás a los mejores en cada posición del equipo
- Conseguirás la mayor integración posible entre todos los miembros del equipo
- Buscarás las claves de motivación de cada uno y actuarás para que estén al máximo nivel.
- Abordarás cada partido como si fuera el único
Aunque otros sean las estrellas del campo, de tu trabajo depende que el equipo salga victorioso y consigáis vuestro objetivo.
Ahora vuelve a aquí y ahora. Abandona el mundo de los campeones dorados y millonarios.
Vuelve a ser tu mismo. Examina tu “dream team” para ganar ese partido que llamamos “La Vida”.
Escribe en un papel, todas las personas con las que te relacionas todos los días y todas las semanas.
Pueden ser de tu familia, del trabajo o compañeros de una asociación en la que participas.
Con un poco de imaginación, incluye también tus personajes internos (Tu papel de padre, esposo, ingeniero, creyente, etc)
Incluye las que te caen bien y también aquellas que no te gustan. Ellas también forman parte de tu equipo.
Ahora puntúalas de 0 a 10 según sientas que cumplen con su posición en el equipo.
¿Cómo interaccionas con ellas?
¿Disfrutáis interactuando?
¿Crees que consigues lo máximo de esta relación?
¿Están motivadas?
¿Quién potencia el equipo, y quien lo lastra e impide que se supere?
Según gestiones tu equipo, así conseguirás resultados en tu vida.
¿Tienes la estrategia adecuada para tu objetivo?
Si no consigues tu objetivo, probablemente no estés siguiendo la estrategia adecuada, no estés comunicando lo que deseas o tu equipo no está motivado por ello.
Antes de pensar en cambiar los miembros del equipo, piensa en lo que puedes hacer como entrenador.
Finalmente, si quieres cambiar tu vida, si quieres cambiar de estrategia, si quieres jugar en otra liga… Posiblemente tengas que cambiar de equipo pues puede ser difícil reconvertir un equipo de ajedrez a un equipo de lucha libre ;-)
Y recuerda siempre, que lo que puede conseguir un equipo, no lo puede conseguir uno solo.
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lunes, 24 de enero de 2011
¿PRACTICAS LO SUFICIENTE?
Por hilario.martinez@auraconsulting.es
Cuando practicas un deporte cualquiera…
¿Entrenas antes de competir?
¿Cuánto tiempo has pasado a prepararte para cada oportunidad?
Probablemente la mayoría de las personas respondamos tristemente: “No el suficiente”
Si tu objetivo, además de disfrutar de lo que haces, es ser excelente en tu afición, deporte o negocio, no podrás conformarte con tus potencial “innato”, tendrás que entrenar y mucho. Eso es lo que han entendido todos los campeones.
Sabes que...
A menudo nos escudamos en la falta de tiempo para no practicar o calentar.
¿No será más bien una falta de compromiso, de disciplina o de organización?
Y eso que todos conocemos la regla: “Para ganar más, hay que practicar más”
Recuerdas la última vez que hablaste en público… ¿Cuántos minutos, horas dedicaste a prepararte?
Los oradores profesionales te dirán que por cada hora de presentación, necesitas al menos 7 horas de preparación.
¿Si eres estudiante, estarás suficientemente preparado en tu próximo examen?
¿Si eres empleado, como habrás preparado tu próxima entrevista laboral?
¿Si eres empresario, como prepararás tu liderazgo?
¿Si eres padre, estarás suficientemente preparado en la próxima rabieta de tu niño en el supermercado?
Recuerda que si quieres resultados Extra-ordinarios, tienes que hacer esfuerzos también extra-ordinarios.
Tu potencial está ahí “a su aire”, hace falta mucha dedicación para dominar ese dragón.
Solo depende de tí y el premio es fantástico.
Cuando practicas un deporte cualquiera…
¿Entrenas antes de competir?
¿Cuánto tiempo has pasado a prepararte para cada oportunidad?
Probablemente la mayoría de las personas respondamos tristemente: “No el suficiente”
Si tu objetivo, además de disfrutar de lo que haces, es ser excelente en tu afición, deporte o negocio, no podrás conformarte con tus potencial “innato”, tendrás que entrenar y mucho. Eso es lo que han entendido todos los campeones.
Sabes que...
- Un futbolista que no calienta sus músculos, practicando unas horas antes del partido, asume mucho más riesgo y los accidentes son mucho más graves.
- Un cantante que no realice adecuadamente sus ejercicios vocales, puede dañar sus cuerdas vocales en un momento de esfuerzo.
- Un estudiante que no preparó su mente para el estrés del examen, puede quedarse en blanco el día más importante.
A menudo nos escudamos en la falta de tiempo para no practicar o calentar.
¿No será más bien una falta de compromiso, de disciplina o de organización?
Y eso que todos conocemos la regla: “Para ganar más, hay que practicar más”
Recuerdas la última vez que hablaste en público… ¿Cuántos minutos, horas dedicaste a prepararte?
Los oradores profesionales te dirán que por cada hora de presentación, necesitas al menos 7 horas de preparación.
¿Si eres estudiante, estarás suficientemente preparado en tu próximo examen?
¿Si eres empleado, como habrás preparado tu próxima entrevista laboral?
¿Si eres empresario, como prepararás tu liderazgo?
¿Si eres padre, estarás suficientemente preparado en la próxima rabieta de tu niño en el supermercado?
Recuerda que si quieres resultados Extra-ordinarios, tienes que hacer esfuerzos también extra-ordinarios.
Tu potencial está ahí “a su aire”, hace falta mucha dedicación para dominar ese dragón.
Solo depende de tí y el premio es fantástico.
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motivación
jueves, 20 de enero de 2011
¿ESCUCHAS TU ANGEL DE LA GUARDA?
por hilario.martinez@auraconsulting.es
Puede que tú lo llames intuición, otros dirán que se trata del instinto…
El caso es que todos alguna vez oímos, vemos o sentimos ese mensaje que nos impulsa a hacer (o no hacer) algo más allá de nuestro raciocinio habitual.
No sabemos porqué pero sentimos que no debemos irnos de viaje dejando la familia sola, vemos algo que nos hace cambiar inmediatamente de dirección, u oímos una canción que nos lleva a tomar una decisión mucho tiempo aplazada.
¿Alguna vez no seguiste tu instinto, y te arrepentiste a posteriori?
Es muy probable que esto nos ocurra más veces de lo deseado.
Cuando decimos que una persona sigue sus instintos, es porque no aplica un razonamiento a sus decisiones, sino que hace lo que le parece lo más natural (a veces muy distinto de lo que parece más lógico), porque lo siente así en lo más profundo de su persona.
Es muy importante fiarse de esos mensajes cuando se tienen que tomar decisiones rápidas y no tienes tiempo de reflexionar o consultar otras personas. En esos casos, escuchar nuestro Ángel de la guarda es el único modo de tomar la decisión acorde con nuestra persona.
Acuérdate, la próxima vez que tengas que tomar una decisión y estés indeciso, escucha tu voz interior. Tu Ángel siempre te recomendará lo más adecuado para tu coherencia.
¿Cómo diferenciar el origen de los mensajes?
En esta época de comunicaciones, nuestra mente se ha acostumbrado a recibir todo tipo de mensajes externos, soportados por medios tecnológicos. Tenemos infinidad de fuentes para reunir información y tomar la decisión correcta (o eso creemos).
Por ejemplo, cuando decido comprar el último IPAD de Apple… ¿Por qué lo hago?
- ¿Pienso que es la herramienta que me va a solucionar mis problemas de trabajo en desplazamiento?
- ¿Pienso que mis próximas presentaciones serán más cómodas?
- ¿Pienso que así seguiré mejor la evolución de la tecnología?
Todas ellas pueden ser razones muy loables.
¿Pero no son todas resultados de mensajes exteriores, sabiamente orquestados por los expertos en marketing?
La dificultad para todos nosotros reside en que nos hemos acostumbrado a prestar mucha más atención a los mensajes externos que a los internos y con el tiempo hemos perdido hasta la capacidad de recibirlos. Como si en tu casa estuvieses recibiendo miles de correos electrónicos y ya no mirases tu buzón habitual, ese donde recibías las cartas manuscritas de tu madre, o las tarjetas de Navidad que te recordaban los buenos amigos.
Al final creemos que estamos confiando en los mensajes que nos mandan nuestros Ángeles de la guarda y estamos realmente siguiendo los mensajes de los Ángeles de la publicidad, o de cualquier otro elemento influyente en nuestra vida.
¿Cómo recuperar nuestra capacidad?
Cada uno encontrará su propio camino.
Puede que conocerse mejor, sea el mejor modo de diferenciar lo que viene de fuera de lo que somos realmente.
Puede que tengamos que volver a aprender un idioma que muchos hemos aparcado y que nos permite hablar con nuestra esencia.
Puede que debamos abrir nuestros sentidos y nuestra mente para aceptar posibilidades que no entendemos.
Puede que la clave esté en nuestro niño interior.
Puede que simplemente tengamos que aprender a dejarnos fluir.
Os invito a todos a embarcaros en esta expedición que nos llevará a convertir nuestro mundo en un mundo mejor para nosotros y los que vengan después.
Puede que tú lo llames intuición, otros dirán que se trata del instinto…
El caso es que todos alguna vez oímos, vemos o sentimos ese mensaje que nos impulsa a hacer (o no hacer) algo más allá de nuestro raciocinio habitual.
No sabemos porqué pero sentimos que no debemos irnos de viaje dejando la familia sola, vemos algo que nos hace cambiar inmediatamente de dirección, u oímos una canción que nos lleva a tomar una decisión mucho tiempo aplazada.
¿Alguna vez no seguiste tu instinto, y te arrepentiste a posteriori?
Es muy probable que esto nos ocurra más veces de lo deseado.
Cuando decimos que una persona sigue sus instintos, es porque no aplica un razonamiento a sus decisiones, sino que hace lo que le parece lo más natural (a veces muy distinto de lo que parece más lógico), porque lo siente así en lo más profundo de su persona.
Es muy importante fiarse de esos mensajes cuando se tienen que tomar decisiones rápidas y no tienes tiempo de reflexionar o consultar otras personas. En esos casos, escuchar nuestro Ángel de la guarda es el único modo de tomar la decisión acorde con nuestra persona.
Acuérdate, la próxima vez que tengas que tomar una decisión y estés indeciso, escucha tu voz interior. Tu Ángel siempre te recomendará lo más adecuado para tu coherencia.
¿Cómo diferenciar el origen de los mensajes?
En esta época de comunicaciones, nuestra mente se ha acostumbrado a recibir todo tipo de mensajes externos, soportados por medios tecnológicos. Tenemos infinidad de fuentes para reunir información y tomar la decisión correcta (o eso creemos).
Por ejemplo, cuando decido comprar el último IPAD de Apple… ¿Por qué lo hago?
- ¿Pienso que es la herramienta que me va a solucionar mis problemas de trabajo en desplazamiento?
- ¿Pienso que mis próximas presentaciones serán más cómodas?
- ¿Pienso que así seguiré mejor la evolución de la tecnología?
Todas ellas pueden ser razones muy loables.
¿Pero no son todas resultados de mensajes exteriores, sabiamente orquestados por los expertos en marketing?
La dificultad para todos nosotros reside en que nos hemos acostumbrado a prestar mucha más atención a los mensajes externos que a los internos y con el tiempo hemos perdido hasta la capacidad de recibirlos. Como si en tu casa estuvieses recibiendo miles de correos electrónicos y ya no mirases tu buzón habitual, ese donde recibías las cartas manuscritas de tu madre, o las tarjetas de Navidad que te recordaban los buenos amigos.
Al final creemos que estamos confiando en los mensajes que nos mandan nuestros Ángeles de la guarda y estamos realmente siguiendo los mensajes de los Ángeles de la publicidad, o de cualquier otro elemento influyente en nuestra vida.
¿Cómo recuperar nuestra capacidad?
Cada uno encontrará su propio camino.
Puede que conocerse mejor, sea el mejor modo de diferenciar lo que viene de fuera de lo que somos realmente.
Puede que tengamos que volver a aprender un idioma que muchos hemos aparcado y que nos permite hablar con nuestra esencia.
Puede que debamos abrir nuestros sentidos y nuestra mente para aceptar posibilidades que no entendemos.
Puede que la clave esté en nuestro niño interior.
Puede que simplemente tengamos que aprender a dejarnos fluir.
Os invito a todos a embarcaros en esta expedición que nos llevará a convertir nuestro mundo en un mundo mejor para nosotros y los que vengan después.
domingo, 9 de enero de 2011
¿COMO TE VENDES?
Bueno, ya se han acabado las Navidades. Todo el mundo de vuelta a sus tareas habituales y seguramente, muchos con nuevos compromisos.
Es muy probable que estos compromisos tengan que ver con “venderte”. Ya sea si buscas trabajo, si tienes que conseguir clientes, o si quieres encontrar pareja… en todos los casos tendrás que superar el escollo de la primera impresión antes de poder tan siquiera contar las bondades de tu persona o producto.
De la misma forma que las personas pueden juzgar un libro en base a su portada, también suelen hacerlo con las personas.
¿Cuánto tiempo crees que se necesita para que alguien se haga una opinión sobre un desconocido?....
No más de 5 segundos
Antes de ser escuchado, eres visto.
¿Qué transmite tu salud?
Se ha comprobado que las personas que aparentan un estado saludable transmiten más confianza. Un exceso de peso, demasiada delgadez, o una imagen enfermiza predisponen adversamente las personas.
Una salud descuidada puede ser considerada como una falta de disciplina o compromiso.
Cuídate, has ejercicio, valora tu salud y cuídala. Además de ayudarte en negocios, es la base para todos los compromisos.
¿Tienes miedo al uniforme?
El estilo que te vistes refleja cómo quieres ser percibido, y de ello resultará el modo en que te tratarán.
Fíjate por lo tanto como te vistes en base a tus objetivos. Ropas clásicas con colores neutros (azul marino, gris, o negro) si deseas ser discreto y dar una imagen formal y neutra. Ropas especiales, con colores y formas distintas si deseas arriesgar y mostrar tu diferencia desde el principio. Los accesorios (pañuelos, joyas, corbatas, etc…) pueden dar el toque distintivo para los más clásicos.
Si trabajas en un comercio al público es conveniente llevar ropas que permitan identificarte fácilmente. Estar fácilmente localizable y llevar un distintivo con tu nombre visible facilita el trato con el cliente.
¿Te interesa diferenciarte?
En una sociedad plural como la nuestra, nos encontramos con múltiples opciones para afirmar nuestra diferencia e independencia o, al contrario, nuestra pertenecía a grupos sociales. Aquí más que en la ropa, es importante decidir que queremos transmitir a nuestro interlocutor, y si nos merece la pena asumir el riesgo de la diferencia contra la neutralidad más formal.
Ten en cuenta que tu interlocutor puede interpretar tus signos diferenciadores de modo muy distinto a como tu lo deseas.
¿Apuestas por la limpieza?
La limpieza y el orden suelen ir emparentados. Fíjate cuando decidas contactar por primera vez con alguien en tus manos y uñas para que vayan limpias y cortadas adecuadamente. Cuidado con los restos de comida en tu boca, en los labios o sobre la ropa.
La limpieza y organización de tu bolso, maletín, o automóvil también puede decir mucho sobre ti.
¿Sabes cómo hueles?
El primer sentido del ser humano es el olfato. Dicen los expertos que es el que se asocia con los recuerdos más infantiles. Muchas veces, casi inconscientemente, marca una relación como agradable o desagradable.
El olor a tabaco o a alcohol, además de ser mala referencia para la salud, puede repeler automáticamente algunos interlocutores. Otros elementos mucho más sanos como la cebolla o el ajo también son a proscribir en caso de reunión o cita a ciegas.
¿Sonríes a menudo?
Las personas con sonrisa natural, cálida y sincera siempre son bien aceptados. Unos ojos que brillan con la sonrisa inspiran confianza y el buen humor transmite energía positiva. La sonrisa no cuesta nada, solo dura un instante pero puede recordarse toda una vida.
Si te levantas y no deseas sonreír… mejor quédate en casa.
¿Qué piensas de tu mirada?
Dicen que “la mirada es el espejo del alma”. Cuando no miras francamente a los ojos tu interlocutor percibe enseguida “esconde algo”, “no tiene confianza en sí”, “no es trigo limpio”.
Mira tú interlocutor a los ojos para que pueda ver tu alma y si crees que no está muy limpia, es el momento de darle un repaso.
Por cierto, si miras a los ojos, tú también tendrás la oportunidad de calibrar la otra parte y puede que te ayude mucho a encontrar el cliente que merece tu atención.
¿Eres consciente de tu postura y de tus acciones?
Una persona con el mentón alto y la espalda recta transmite mayor confianza que alguien con el mentón bajo y la espalda curvada que da la sensación de llevar el peso del mundo sobre sus hombros.
Igualmente alguien que arrastra los pies, o va saltando no transmite confianza.
Actitudes como masticar chicle, comerse el bolígrafo o morderse las uñas, transmiten sensaciones de ansiedad que alejan las personas.
Otras pueden demostrar poco respeto hacia las personas: No dejar hablar, atender su móvil en todo momento, o mirarse las joyas mientras alguien habla.
¿Dónde aprendiste a dar la mano?
Seguramente nadie te habrá enseñado a dar la mano. Sin embargo, el apretón de mano inicial puede ayudarte a crear confianza en la otra persona desde el primer momento… o hundirte la primera cita.
Estrechar la mano debe ser un gesto (como la mirada) que transmita franqueza, tranquilidad y atención. Dicen que una tribu de Sudáfrica saluda con la expresión “Sawu bona” que significa “te veo”. Tu apretón de manos debe mostrar que estas presente y que eres consciente de la otra persona. Por eso no importa tanto como des la mano, sino la actitud y la sensibilidad con la que lo hagas. Sonrisa abierta, mirada clara y mano firme son la mejor tarjeta de presentación
Un libro puede tener un contenido excelente pero es muy poco probable que sea leído si su portada no incita los lectores a su compra. Del mismo modo, puede que tu persona o el producto que representas sea el mejor del mundo o la idea más innovadora, si tu apariencia es “repulsiva” no encontrarás interlocutores para demostrarlo.
No te preocupes si no eres “el mejor” o “el más guapo”, el objetivo es conseguir que te atiendan y que deseen escucharte. A partir de ahí, lo importante es lo preparado que estés para demostrar realmente tu valor, independientemente de la apariencia física.
Es muy probable que estos compromisos tengan que ver con “venderte”. Ya sea si buscas trabajo, si tienes que conseguir clientes, o si quieres encontrar pareja… en todos los casos tendrás que superar el escollo de la primera impresión antes de poder tan siquiera contar las bondades de tu persona o producto.
De la misma forma que las personas pueden juzgar un libro en base a su portada, también suelen hacerlo con las personas.
¿Cuánto tiempo crees que se necesita para que alguien se haga una opinión sobre un desconocido?....
No más de 5 segundos
Antes de ser escuchado, eres visto.
¿Qué transmite tu salud?
Se ha comprobado que las personas que aparentan un estado saludable transmiten más confianza. Un exceso de peso, demasiada delgadez, o una imagen enfermiza predisponen adversamente las personas.
Una salud descuidada puede ser considerada como una falta de disciplina o compromiso.
Cuídate, has ejercicio, valora tu salud y cuídala. Además de ayudarte en negocios, es la base para todos los compromisos.
¿Tienes miedo al uniforme?
El estilo que te vistes refleja cómo quieres ser percibido, y de ello resultará el modo en que te tratarán.
Fíjate por lo tanto como te vistes en base a tus objetivos. Ropas clásicas con colores neutros (azul marino, gris, o negro) si deseas ser discreto y dar una imagen formal y neutra. Ropas especiales, con colores y formas distintas si deseas arriesgar y mostrar tu diferencia desde el principio. Los accesorios (pañuelos, joyas, corbatas, etc…) pueden dar el toque distintivo para los más clásicos.
Si trabajas en un comercio al público es conveniente llevar ropas que permitan identificarte fácilmente. Estar fácilmente localizable y llevar un distintivo con tu nombre visible facilita el trato con el cliente.
¿Te interesa diferenciarte?
En una sociedad plural como la nuestra, nos encontramos con múltiples opciones para afirmar nuestra diferencia e independencia o, al contrario, nuestra pertenecía a grupos sociales. Aquí más que en la ropa, es importante decidir que queremos transmitir a nuestro interlocutor, y si nos merece la pena asumir el riesgo de la diferencia contra la neutralidad más formal.
Ten en cuenta que tu interlocutor puede interpretar tus signos diferenciadores de modo muy distinto a como tu lo deseas.
¿Apuestas por la limpieza?
La limpieza y el orden suelen ir emparentados. Fíjate cuando decidas contactar por primera vez con alguien en tus manos y uñas para que vayan limpias y cortadas adecuadamente. Cuidado con los restos de comida en tu boca, en los labios o sobre la ropa.
La limpieza y organización de tu bolso, maletín, o automóvil también puede decir mucho sobre ti.
¿Sabes cómo hueles?
El primer sentido del ser humano es el olfato. Dicen los expertos que es el que se asocia con los recuerdos más infantiles. Muchas veces, casi inconscientemente, marca una relación como agradable o desagradable.
El olor a tabaco o a alcohol, además de ser mala referencia para la salud, puede repeler automáticamente algunos interlocutores. Otros elementos mucho más sanos como la cebolla o el ajo también son a proscribir en caso de reunión o cita a ciegas.
¿Sonríes a menudo?
Las personas con sonrisa natural, cálida y sincera siempre son bien aceptados. Unos ojos que brillan con la sonrisa inspiran confianza y el buen humor transmite energía positiva. La sonrisa no cuesta nada, solo dura un instante pero puede recordarse toda una vida.
Si te levantas y no deseas sonreír… mejor quédate en casa.
¿Qué piensas de tu mirada?
Dicen que “la mirada es el espejo del alma”. Cuando no miras francamente a los ojos tu interlocutor percibe enseguida “esconde algo”, “no tiene confianza en sí”, “no es trigo limpio”.
Mira tú interlocutor a los ojos para que pueda ver tu alma y si crees que no está muy limpia, es el momento de darle un repaso.
Por cierto, si miras a los ojos, tú también tendrás la oportunidad de calibrar la otra parte y puede que te ayude mucho a encontrar el cliente que merece tu atención.
¿Eres consciente de tu postura y de tus acciones?
Una persona con el mentón alto y la espalda recta transmite mayor confianza que alguien con el mentón bajo y la espalda curvada que da la sensación de llevar el peso del mundo sobre sus hombros.
Igualmente alguien que arrastra los pies, o va saltando no transmite confianza.
Actitudes como masticar chicle, comerse el bolígrafo o morderse las uñas, transmiten sensaciones de ansiedad que alejan las personas.
Otras pueden demostrar poco respeto hacia las personas: No dejar hablar, atender su móvil en todo momento, o mirarse las joyas mientras alguien habla.
¿Dónde aprendiste a dar la mano?
Seguramente nadie te habrá enseñado a dar la mano. Sin embargo, el apretón de mano inicial puede ayudarte a crear confianza en la otra persona desde el primer momento… o hundirte la primera cita.
Estrechar la mano debe ser un gesto (como la mirada) que transmita franqueza, tranquilidad y atención. Dicen que una tribu de Sudáfrica saluda con la expresión “Sawu bona” que significa “te veo”. Tu apretón de manos debe mostrar que estas presente y que eres consciente de la otra persona. Por eso no importa tanto como des la mano, sino la actitud y la sensibilidad con la que lo hagas. Sonrisa abierta, mirada clara y mano firme son la mejor tarjeta de presentación
Un libro puede tener un contenido excelente pero es muy poco probable que sea leído si su portada no incita los lectores a su compra. Del mismo modo, puede que tu persona o el producto que representas sea el mejor del mundo o la idea más innovadora, si tu apariencia es “repulsiva” no encontrarás interlocutores para demostrarlo.
No te preocupes si no eres “el mejor” o “el más guapo”, el objetivo es conseguir que te atiendan y que deseen escucharte. A partir de ahí, lo importante es lo preparado que estés para demostrar realmente tu valor, independientemente de la apariencia física.
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martes, 4 de enero de 2011
¿MANTIENES TUS COMPROMISOS?
Ya estamos en 2011. Este fin de año ha sido particularmente activo tanto personalmente como profesionalmente y ha sido una “buena excusa” para abandonar unas semanas este medio, los móviles, lo mails,… para dedicarme durante unos días a la familia compartiendo momentos que no son habituales durante el resto de año.
¿Os habéis fijado como en esas fechas muchas personas “se olvidan” de sus preocupaciones y disfrutan con sus familiares?
Quizás cariño familiar y condicionamiento mental positivo (La Navidad) sean un modo de superar los escollos de presión laboral y condicionamiento mental negativo (Los Telediarios por ej.)
Lo que es evidente es que muchas personas se encuentran mucho más fuertes y optimistas en estos días. Encuentran energía suficiente para tomar resoluciones para mejorar su calidad de vida futura. Muchas de estas resoluciones apuntan a cambiar comportamientos nocivos o hábitos insanos. Es habitual el compromiso de dejar el tabaco (aunque este año, la normativa “ayudará” también), reducir la ingesta de alcohol, perder peso o mejorar la forma física, dedicar más tiempo a la familia, no estar tanto tiempo con la videoconsola y dedicar más tiempo a sí mismo, etc.…
Los primeros días y semanas son muy difíciles. Salir de la zona de confort creada por nuestros hábitos nos hace tener una sensación de vacío/agotamiento importante. Además, en algunos casos “extremos” (tabaco, alcohol, juegos,...) se pueden sentir efectos físicos como mareos, embotamiento, o temblores que consumen rápidamente las reservas energéticas navideñas.
Aunque las personas están llenas de buenas intenciones, la realidad es que más de un 80% de las personas no mantienen sus resoluciones. Abandonan su proyecto en el PRIMER mes.
Una resolución no es ni más ni menos que una intención. Una intención, solo es un deseo, algo que desearíamos.
Una resolución suele ser una decisión lógica y racional “Sé que fumar y el sedentarismo es nocivo para la salud y me creará problemas a medio largo plazo. Tengo que dejar de fumar y hacer ejercicio”
El problema de las intenciones es que les falta fuerza y energía. El problema es que no tienen emoción.
¿Cómo te encuentras tú más motivado? ¿Por la Lógica o por las Emociones?
¿Qué pasa si en lugar de una resolución/intención, adoptas un compromiso?
Un compromiso es una acción a la que te liga una promesa que has hecho a ti o a otras personas. Es importante comprometerte con los demás pues las promesas que hacemos a otros tienen a veces mayor fuerza que las que nos hacemos a nosotros mismos. ¿No es curioso?
Es habitual encontrar personas que no quieren fijarse objetivos y menos todavía compartirlos. ¿Por qué?
Quizás tengan miedo o simplemente porque en lo más profundo de si mismo sepan que no tienen la voluntad y la determinación necesaria para conseguir sus objetivos. En otras palabras, es posible que sean personas perezosas que faltan a su responsabilidad y compromiso.
Seguro que conoces alguna de estas personas que cuando le preguntas cuáles son sus objetivos da muchas vueltas para evitar contarte nada, y tú lees en sus palabras “Si yo soy una persona perezosa que no soy responsable y no tengo compromiso, como voy a decirte mi objetivo para luego quedar mal cuando no lo cumpla.”
¿Y tú que es lo que sientes cuando no deseas compartir tus objetivos?
Te deseo que uses el compromiso como apoyo para conseguir tus objetivos. Cuando hayas decidido tu objetivo, compártelo con tu pareja o con un amigo, seguro que esto te ayudará a conseguirlo.
Por mi parte me comprometo a seguir con este blog durante el 2011 (hemos cumplido un año estas navidades) y conseguir en este año una periodicidad semanal.
Cumple tus compromisos, eso siempre tiene premio.
¿Os habéis fijado como en esas fechas muchas personas “se olvidan” de sus preocupaciones y disfrutan con sus familiares?
Quizás cariño familiar y condicionamiento mental positivo (La Navidad) sean un modo de superar los escollos de presión laboral y condicionamiento mental negativo (Los Telediarios por ej.)
Lo que es evidente es que muchas personas se encuentran mucho más fuertes y optimistas en estos días. Encuentran energía suficiente para tomar resoluciones para mejorar su calidad de vida futura. Muchas de estas resoluciones apuntan a cambiar comportamientos nocivos o hábitos insanos. Es habitual el compromiso de dejar el tabaco (aunque este año, la normativa “ayudará” también), reducir la ingesta de alcohol, perder peso o mejorar la forma física, dedicar más tiempo a la familia, no estar tanto tiempo con la videoconsola y dedicar más tiempo a sí mismo, etc.…
Los primeros días y semanas son muy difíciles. Salir de la zona de confort creada por nuestros hábitos nos hace tener una sensación de vacío/agotamiento importante. Además, en algunos casos “extremos” (tabaco, alcohol, juegos,...) se pueden sentir efectos físicos como mareos, embotamiento, o temblores que consumen rápidamente las reservas energéticas navideñas.
Aunque las personas están llenas de buenas intenciones, la realidad es que más de un 80% de las personas no mantienen sus resoluciones. Abandonan su proyecto en el PRIMER mes.
Una resolución no es ni más ni menos que una intención. Una intención, solo es un deseo, algo que desearíamos.
Una resolución suele ser una decisión lógica y racional “Sé que fumar y el sedentarismo es nocivo para la salud y me creará problemas a medio largo plazo. Tengo que dejar de fumar y hacer ejercicio”
El problema de las intenciones es que les falta fuerza y energía. El problema es que no tienen emoción.
¿Cómo te encuentras tú más motivado? ¿Por la Lógica o por las Emociones?
¿Qué pasa si en lugar de una resolución/intención, adoptas un compromiso?
Un compromiso es una acción a la que te liga una promesa que has hecho a ti o a otras personas. Es importante comprometerte con los demás pues las promesas que hacemos a otros tienen a veces mayor fuerza que las que nos hacemos a nosotros mismos. ¿No es curioso?
Es habitual encontrar personas que no quieren fijarse objetivos y menos todavía compartirlos. ¿Por qué?
Quizás tengan miedo o simplemente porque en lo más profundo de si mismo sepan que no tienen la voluntad y la determinación necesaria para conseguir sus objetivos. En otras palabras, es posible que sean personas perezosas que faltan a su responsabilidad y compromiso.
Seguro que conoces alguna de estas personas que cuando le preguntas cuáles son sus objetivos da muchas vueltas para evitar contarte nada, y tú lees en sus palabras “Si yo soy una persona perezosa que no soy responsable y no tengo compromiso, como voy a decirte mi objetivo para luego quedar mal cuando no lo cumpla.”
¿Y tú que es lo que sientes cuando no deseas compartir tus objetivos?
Te deseo que uses el compromiso como apoyo para conseguir tus objetivos. Cuando hayas decidido tu objetivo, compártelo con tu pareja o con un amigo, seguro que esto te ayudará a conseguirlo.
Por mi parte me comprometo a seguir con este blog durante el 2011 (hemos cumplido un año estas navidades) y conseguir en este año una periodicidad semanal.
Cumple tus compromisos, eso siempre tiene premio.
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lunes, 13 de diciembre de 2010
¿DAS O QUITAS ENERGÍA?
¿Has sentido alguna vez, después de una reunión con alguien, como te habías quedado sin energía?
Otra vez, al contrario, parece que ese encuentro te “puso las pilas”.
Yo creo que cada vez que nos encontramos con alguien, existe un intercambio de energía.
Nos da o nos quita energía y por otra parte, nosotros también influimos en su energía.
Haz una lista de unas 10 personas con las que te relacionas habitualmente en semana. Puede que sean relaciones en persona, telefónicas, o por correo. Puede tratarse de tu pareja, de tu jefe, de tus compañeros de trabajo, o de amigos.
Ahora puntúalas de 0 a 10, siendo el 10 para las personas que te dan más energías. Que te hacen reír, que te motivan, que te hacen sentir bien, que te escuchan y te dan afecto, etc. El 5 para la persona neutra. O sea que ni te quita ni te da. Un 0 para las personas que tras unos minutos con ellas, tienes ganas de suicidarte de lo “planchado” que te quedas.
¿Qué resultados tuviste? ¿Que todavía no has hecho la lista?
Solo serán unos minutos y puede cambiarte la vida...
¿Qué tal ahora? ¿Estás rodeado por gente que te da o te quita energía?
¿Cuál es la media de tus personas cercanas?
Es imposible ser totalmente feliz si tu entorno te roba más energía que la que te da.
Todo es un balance y debe ir a tu favor. Tú eliges con quien te relacionas.
Y asegúrate de dar energía, toda la que puedas, a los demás. De ello dependerá el futuro de tus relaciones.
Fíjate como se transmite la energía… ¿Qué crees te gustaría hacer?.
Otra vez, al contrario, parece que ese encuentro te “puso las pilas”.
Yo creo que cada vez que nos encontramos con alguien, existe un intercambio de energía.
Nos da o nos quita energía y por otra parte, nosotros también influimos en su energía.
Haz una lista de unas 10 personas con las que te relacionas habitualmente en semana. Puede que sean relaciones en persona, telefónicas, o por correo. Puede tratarse de tu pareja, de tu jefe, de tus compañeros de trabajo, o de amigos.
Ahora puntúalas de 0 a 10, siendo el 10 para las personas que te dan más energías. Que te hacen reír, que te motivan, que te hacen sentir bien, que te escuchan y te dan afecto, etc. El 5 para la persona neutra. O sea que ni te quita ni te da. Un 0 para las personas que tras unos minutos con ellas, tienes ganas de suicidarte de lo “planchado” que te quedas.
¿Qué resultados tuviste? ¿Que todavía no has hecho la lista?
Solo serán unos minutos y puede cambiarte la vida...
¿Qué tal ahora? ¿Estás rodeado por gente que te da o te quita energía?
¿Cuál es la media de tus personas cercanas?
Es imposible ser totalmente feliz si tu entorno te roba más energía que la que te da.
Todo es un balance y debe ir a tu favor. Tú eliges con quien te relacionas.
Y asegúrate de dar energía, toda la que puedas, a los demás. De ello dependerá el futuro de tus relaciones.
Fíjate como se transmite la energía… ¿Qué crees te gustaría hacer?.
martes, 7 de diciembre de 2010
¿COMO MANTENER UN TRABAJO?
Estos días pasados hemos tenido la oportunidad de comprobar cómo, en un periodo de crisis laboral, un colectivo se permite el lujo de poner en jaque todo un país. Cuando cada trabajador español esta temiendo por su puesto de trabajo, los controladores aéreos se permiten una actuación que, en cualquier empresa, tendría por efecto un despido fulminante.
Los que hayan tenido que sufrir las consecuencias de sus acciones odiarán los controladores aéreos. Por otra parte, existirán otros ciudadanos que se “morirán de envidia” por el estado de estos privilegiados que aún teniendo condiciones muy por encima de la media española tienen además la capacidad de presionar sin (hasta ahora) temer perder su empleo.
¿Crees que este comportamiento es óptimo para mantener un empleo?
¿Qué pensarías si, por algún motivo de la vida, alguno de estos señores te pidiese trabajo?
Pero dejemos estos señores privilegiados, y pensemos un poco en la situación más habitual del resto de españoles. Esos que cada vez que oyen las palabras restructuración, crisis, reducción de costes, se echan a temblar temiendo por su trabajo. Esos que no tienen un “contrato blindado” con la administración que les garantice trabajo de por vida (diciéndolo así, parecería que hay ciudadanos de primera y de segunda).
¿Qué opciones tienes para mantener un trabajo?
¿Cómo podrías aumentar tu valor intrínseco para que se te vea como una persona indispensable en tu empresa?
¿Qué podrías hacer para que si tu jefe tuviese que despedir empleados, tú fueses el último en quien pensara?
Ser el mejor en tu trabajo, demostrar compromiso e interés, tener flexibilidad para adaptarte a los cambios que se produzcan en la empresa, son todos elementos que harán que crezca tu valor en la empresa e incrementen tus probabilidades de mantener tu trabajo. Incluso en la posibilidad de que la empresa cerrase, tu valor excepcional te permitiría incorporarte en otras empresas. Incluso, si tuvieses alguna inquietud empresarial, podrías comenzar un proyecto empresarial y gran parte de los clientes te seguirían porque eres el mejor en lo que haces, y además les gusta como los tratas.
La mejor seguridad en el empleo consiste en aumentar tu valor, tomando la decisión de ser “una persona que aporta valor a los demás”.
¿Y cómo puedes conseguir eso?
Es tan simple como complicado. Basta que des a tu desarrollo y formación personal la prioridad que se merece en tu vida. Tu inquietud por mejorar, aprender y aportar tus ideas a los demás es lo que marcará tu diferencia profesional.
Es penoso ver como muchas personas no han hecho nada para aumentar su valor, desde que abandonaron los bancos de las escuelas. Muchos dicen que tienen 5, 10, 15 o incluso 20 años de experiencia en alguna especialidad. Pero cuando les preguntas más en profundidad, te das cuenta que solo tienen 1 año de experiencia repetido 5, 10, 15 o 20 veces! En cambio, sus expectativas salariales y de reconocimiento están muy por encima de una persona que tiene 3 años “reales” de experiencia.
Para algunos, formación significa “asistir a cursos de especialización”, olvidándose que todo cambia en este mundo y que lo que ayer era, hoy no es. Por lo tanto además de la especialización es también importante flexibilización para aprovechar las novedades que vayan surgiendo.
¿Y tú, cuando fue la última vez que participaste en un curso o seminario?
¿Cuál es tu valor aquí y ahora?
Siempre habrá quien prefiera confiar en los milagros que en su capacidad personal…
Los que hayan tenido que sufrir las consecuencias de sus acciones odiarán los controladores aéreos. Por otra parte, existirán otros ciudadanos que se “morirán de envidia” por el estado de estos privilegiados que aún teniendo condiciones muy por encima de la media española tienen además la capacidad de presionar sin (hasta ahora) temer perder su empleo.
¿Crees que este comportamiento es óptimo para mantener un empleo?
¿Qué pensarías si, por algún motivo de la vida, alguno de estos señores te pidiese trabajo?
Pero dejemos estos señores privilegiados, y pensemos un poco en la situación más habitual del resto de españoles. Esos que cada vez que oyen las palabras restructuración, crisis, reducción de costes, se echan a temblar temiendo por su trabajo. Esos que no tienen un “contrato blindado” con la administración que les garantice trabajo de por vida (diciéndolo así, parecería que hay ciudadanos de primera y de segunda).
¿Qué opciones tienes para mantener un trabajo?
¿Cómo podrías aumentar tu valor intrínseco para que se te vea como una persona indispensable en tu empresa?
¿Qué podrías hacer para que si tu jefe tuviese que despedir empleados, tú fueses el último en quien pensara?
Ser el mejor en tu trabajo, demostrar compromiso e interés, tener flexibilidad para adaptarte a los cambios que se produzcan en la empresa, son todos elementos que harán que crezca tu valor en la empresa e incrementen tus probabilidades de mantener tu trabajo. Incluso en la posibilidad de que la empresa cerrase, tu valor excepcional te permitiría incorporarte en otras empresas. Incluso, si tuvieses alguna inquietud empresarial, podrías comenzar un proyecto empresarial y gran parte de los clientes te seguirían porque eres el mejor en lo que haces, y además les gusta como los tratas.
La mejor seguridad en el empleo consiste en aumentar tu valor, tomando la decisión de ser “una persona que aporta valor a los demás”.
¿Y cómo puedes conseguir eso?
Es tan simple como complicado. Basta que des a tu desarrollo y formación personal la prioridad que se merece en tu vida. Tu inquietud por mejorar, aprender y aportar tus ideas a los demás es lo que marcará tu diferencia profesional.
Es penoso ver como muchas personas no han hecho nada para aumentar su valor, desde que abandonaron los bancos de las escuelas. Muchos dicen que tienen 5, 10, 15 o incluso 20 años de experiencia en alguna especialidad. Pero cuando les preguntas más en profundidad, te das cuenta que solo tienen 1 año de experiencia repetido 5, 10, 15 o 20 veces! En cambio, sus expectativas salariales y de reconocimiento están muy por encima de una persona que tiene 3 años “reales” de experiencia.
Para algunos, formación significa “asistir a cursos de especialización”, olvidándose que todo cambia en este mundo y que lo que ayer era, hoy no es. Por lo tanto además de la especialización es también importante flexibilización para aprovechar las novedades que vayan surgiendo.
¿Y tú, cuando fue la última vez que participaste en un curso o seminario?
¿Cuál es tu valor aquí y ahora?
Siempre habrá quien prefiera confiar en los milagros que en su capacidad personal…
lunes, 29 de noviembre de 2010
¿ESPERAS O ACTUAS?
¿Cuántas veces te has quedado parado ante un obstáculo sin atreverte a actuar?
Probablemente, miles de afroamericanos ni se plantearon llegar a ser presidentes de los Estados Unidos.
Unos pocos creyeron en ello y lo intentaron y finalmente uno lo consiguió.
Nelson Mandela le escribió una carta a Barack Obama donde decía: “Tu victoria a demostrado que nadie en el mundo, debería tener miedo de soñar de cambiar el mundo y hacerlo mejor.”
Realmente, Obama no solo soñó ser presidente, sino que actuó y trabajó para conseguirlo.
El premio es del que actúa, los demás quedan como meros espectadores siempre prestos a pensar “si ya lo sabía yo que era una locura intentarlo”, si fracasa. En cambio con envidia del que lo consigue.
Cada uno se pone miles de razones para no actuar: “Hace mal tiempo”, “Tengo otras prioridades”, “Es imposible”, “No tengo los medios”, “Yo solo poco voy a hacer”.
¿Qué razón te pones tú para no actuar?
Quizás no crees suficientemente en ello… o en ti.
Quizás pienses que tu solo, poco puedes aportar.
Puedes por ello optar por esperar a estar mejor preparado, a que la cambie el tiempo, a que otro dé el paso.
O puedes decidir actuar.
Para ello, no es necesario ser el mayor campeón del mundo, basta creer... En ello y en ti.
Probablemente, miles de afroamericanos ni se plantearon llegar a ser presidentes de los Estados Unidos.
Unos pocos creyeron en ello y lo intentaron y finalmente uno lo consiguió.
Nelson Mandela le escribió una carta a Barack Obama donde decía: “Tu victoria a demostrado que nadie en el mundo, debería tener miedo de soñar de cambiar el mundo y hacerlo mejor.”
Realmente, Obama no solo soñó ser presidente, sino que actuó y trabajó para conseguirlo.
El premio es del que actúa, los demás quedan como meros espectadores siempre prestos a pensar “si ya lo sabía yo que era una locura intentarlo”, si fracasa. En cambio con envidia del que lo consigue.
Cada uno se pone miles de razones para no actuar: “Hace mal tiempo”, “Tengo otras prioridades”, “Es imposible”, “No tengo los medios”, “Yo solo poco voy a hacer”.
¿Qué razón te pones tú para no actuar?
Quizás no crees suficientemente en ello… o en ti.
Quizás pienses que tu solo, poco puedes aportar.
Puedes por ello optar por esperar a estar mejor preparado, a que la cambie el tiempo, a que otro dé el paso.
O puedes decidir actuar.
Para ello, no es necesario ser el mayor campeón del mundo, basta creer... En ello y en ti.
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motivación
lunes, 22 de noviembre de 2010
¿QUE NECESIDADES TIENES?
Recientemente leía una estadística emitida por la Agencia EFE en la que constataba que la mitad de los españoles vive la crisis como víctimas o, en el mejor de los casos desde la resignación del conformismo. El otro 50% es el de los pasotas y esnobs que piensan que no va con ellos e intentan mantener el mismo estilo de vida de antes, sin estrecheces, o cuando menso aparentarlo.
Por consiguiente, cada ciudadano español podría quedar encajado dentro de alguna de las categorías siguientes:
- Victimas
- Conformistas
- Pasotas
- Snobs
¿En qué categoría te encuentras?
Cada una de estas categorías tiene su comportamiento particular.
Y todas son resultado de unas necesidades particulares.
Hace ya bastante tiempo que Abraham Maslow describió su jerarquía de las necesidades (Conocida por Pirámide de Maslow)
En ella constata que todos los comportamientos son resultado de unas necesidades. Cada vez que una necesidad es cubierta, aparece una nueva de nivel superior, todavía sin cumplir.
¿Qué es lo que más necesitas en este momento?
1. La Salud y necesidades físicas
No conozco nadie que desee estar enfermo. Todo el mundo desea buena salud y energía. Pocas cosas son realizables si no tienes salud. Por lo tanto este es el primer deseo del ser humano: tener un cuerpo atendido y saludable.
¿Qué puedes hacer para cubrir la necesidades físicas?
Comer adecuadamente (Frutas, verduras, etc). No abuso de sustancias nocivas (Alcohol, tabaco, drogas, etc). Vida activa y deportista. Descanso adecuado (Dormir, Relajarse)
2. La Seguridad
Una vez alimentado y cuidado (incluso a veces antes del cuidado), la persona desea seguridad física y financiera para ella y su familia. No en vano la industria de la seguridad es de las mayores en el mundo (sistemas de alarma, armas, satélites, policía, ejercito, etc..). Las personas tienen miedo y desean protegerse y eliminar las amenazas hacia ellas y sus cercanos. Además de la seguridad “física”, la seguridad económica es también importante para cubrir las necesidades de comida, ropa, tejado, transporte y otros.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de Seguridad?
“Haz el amor y no la guerra”. Establece unos hábitos de gastos prudentes. Busca diversas fuentes de ingreso. Aprende a convivir y educa tu seguridad interna, esto te permitirá elevar tu tolerancia al miedo.
3. El Amor y la pertenencia
Una vez las necesidades básicas cubiertas, las personas desean socializar, sentirse integradas. Todas las personas desean amar y ser amadas (por su pareja, su familia, sus amigos, o sus compañeros de trabajo). Es prácticamente imposible vivir solo y muy pocos soportarían una temporada aislados sin problemas psico-afectivos.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de Amor?
Ser menos egoísta, y escuchar los demás. Si cubres las necesidades de amor de los demás, estos cubrirán las tuyas a su vez.
4. El Reconocimiento y la Auto-estima
La siguiente necesidad es la de ser reconocido y conseguir el respeto de los demás como ser humano. Tanto en los entornos profesionales como en el ocio, realizamos actividades y deseamos ser valorados por ellas. Ese reconocimiento es fundamental porque nuestra propia auto-estima depende en gran parte de la imagen que nos reenvían los demás de nosotros.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de reconocimiento?
Comprometerte y enfocarte en todo lo que haces. Apasionarte en tus actividades. Mantener una actitud de curiosidad y de aprendizaje constante. Disfrutar dando reconocimiento a los demás y gozar de sus éxitos.
5. La realización personal
La última necesidad del ser humano es un sentimiento de realización y éxito personal a través de su misión, su trabajo y su rol en su vida. Una vez cubiertas las necesidades anteriores, numerosos son los que sienten la necesidad de expresar su creatividad y de ayudar los demás, contribuyendo a la desarrollar un mundo mejor.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de realización personal?
Identifica tu misión en la vida. Descubre que te hace especial y que quieres aportar a los demás. Entonces busca el camino que te permita disfrutar de ello y que esté más en relación con tus valores y creencias más importantes.
Y ahora que tienes fresca la información, ¿qué necesidades crees que están tratando de cubrir cada uno de los grupos indicados al principio?
Por consiguiente, cada ciudadano español podría quedar encajado dentro de alguna de las categorías siguientes:
- Victimas
- Conformistas
- Pasotas
- Snobs
¿En qué categoría te encuentras?
Cada una de estas categorías tiene su comportamiento particular.
Y todas son resultado de unas necesidades particulares.
Hace ya bastante tiempo que Abraham Maslow describió su jerarquía de las necesidades (Conocida por Pirámide de Maslow)
En ella constata que todos los comportamientos son resultado de unas necesidades. Cada vez que una necesidad es cubierta, aparece una nueva de nivel superior, todavía sin cumplir.
¿Qué es lo que más necesitas en este momento?
1. La Salud y necesidades físicas
No conozco nadie que desee estar enfermo. Todo el mundo desea buena salud y energía. Pocas cosas son realizables si no tienes salud. Por lo tanto este es el primer deseo del ser humano: tener un cuerpo atendido y saludable.
¿Qué puedes hacer para cubrir la necesidades físicas?
Comer adecuadamente (Frutas, verduras, etc). No abuso de sustancias nocivas (Alcohol, tabaco, drogas, etc). Vida activa y deportista. Descanso adecuado (Dormir, Relajarse)
2. La Seguridad
Una vez alimentado y cuidado (incluso a veces antes del cuidado), la persona desea seguridad física y financiera para ella y su familia. No en vano la industria de la seguridad es de las mayores en el mundo (sistemas de alarma, armas, satélites, policía, ejercito, etc..). Las personas tienen miedo y desean protegerse y eliminar las amenazas hacia ellas y sus cercanos. Además de la seguridad “física”, la seguridad económica es también importante para cubrir las necesidades de comida, ropa, tejado, transporte y otros.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de Seguridad?
“Haz el amor y no la guerra”. Establece unos hábitos de gastos prudentes. Busca diversas fuentes de ingreso. Aprende a convivir y educa tu seguridad interna, esto te permitirá elevar tu tolerancia al miedo.
3. El Amor y la pertenencia
Una vez las necesidades básicas cubiertas, las personas desean socializar, sentirse integradas. Todas las personas desean amar y ser amadas (por su pareja, su familia, sus amigos, o sus compañeros de trabajo). Es prácticamente imposible vivir solo y muy pocos soportarían una temporada aislados sin problemas psico-afectivos.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de Amor?
Ser menos egoísta, y escuchar los demás. Si cubres las necesidades de amor de los demás, estos cubrirán las tuyas a su vez.
4. El Reconocimiento y la Auto-estima
La siguiente necesidad es la de ser reconocido y conseguir el respeto de los demás como ser humano. Tanto en los entornos profesionales como en el ocio, realizamos actividades y deseamos ser valorados por ellas. Ese reconocimiento es fundamental porque nuestra propia auto-estima depende en gran parte de la imagen que nos reenvían los demás de nosotros.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de reconocimiento?
Comprometerte y enfocarte en todo lo que haces. Apasionarte en tus actividades. Mantener una actitud de curiosidad y de aprendizaje constante. Disfrutar dando reconocimiento a los demás y gozar de sus éxitos.
5. La realización personal
La última necesidad del ser humano es un sentimiento de realización y éxito personal a través de su misión, su trabajo y su rol en su vida. Una vez cubiertas las necesidades anteriores, numerosos son los que sienten la necesidad de expresar su creatividad y de ayudar los demás, contribuyendo a la desarrollar un mundo mejor.
¿Qué puedes hacer para cubrir las necesidades de realización personal?
Identifica tu misión en la vida. Descubre que te hace especial y que quieres aportar a los demás. Entonces busca el camino que te permita disfrutar de ello y que esté más en relación con tus valores y creencias más importantes.
Y ahora que tienes fresca la información, ¿qué necesidades crees que están tratando de cubrir cada uno de los grupos indicados al principio?
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miércoles, 17 de noviembre de 2010
SUEÑA GRANDE, PERO COMIENZA PEQUEÑO
Muchas personas buscan continuamente la receta del éxito, la manera de conseguir los grandes objetivos que han soñado. Planifican y elaboran grandes planes pensando que la clave no puede desmerecer la meta.
¿Y si la clave fuese otra, mucho más modesta y pequeña?
¿Cómo puede llevarnos a un gran objetivo, una pequeña acción?
Comenzar pequeño significa, hacer algo que no se hacía antes, pero a pequeña escala.
Para conseguir resultados en tu vida, tienes que pasar a la acción. Todos los planes del mundo serán inútiles si no actúas.
Supongo que estarás de acuerdo conmigo, que nuestra vida no puede mejorarse quedándonos sentados sin hacer nada.
El problema es que generalmente comenzamos actuando tan grande como nuestros sueños y entonces la dificultad retorna robándonos ese entusiasmo tan maravilloso con el que iniciamos el proyecto, llevándonos al abandono de nuestro sueño… hasta la próxima inyección de optimismo.
Seguro que todos conocemos algunas situaciones que reflejan esta situación:
Como los bebes no podemos aspirar a correr de hoy para mañana. El camino puede suponer muchos tropezones, pero todos los bebes acaban andando y corriendo en algún momento, aunque solo comiencen poniéndose de pie.
¿Quieres tu, levantarte ya?
¿Y si la clave fuese otra, mucho más modesta y pequeña?
¿Cómo puede llevarnos a un gran objetivo, una pequeña acción?
Comenzar pequeño significa, hacer algo que no se hacía antes, pero a pequeña escala.
Para conseguir resultados en tu vida, tienes que pasar a la acción. Todos los planes del mundo serán inútiles si no actúas.
Supongo que estarás de acuerdo conmigo, que nuestra vida no puede mejorarse quedándonos sentados sin hacer nada.
El problema es que generalmente comenzamos actuando tan grande como nuestros sueños y entonces la dificultad retorna robándonos ese entusiasmo tan maravilloso con el que iniciamos el proyecto, llevándonos al abandono de nuestro sueño… hasta la próxima inyección de optimismo.
Seguro que todos conocemos algunas situaciones que reflejan esta situación:
- Quieren dejar de fumar y lo hacen bruscamente. Unas horas o días después vuelven al consumo de tabaco porque su organismo no asume cómodamente un contraste tan grande. Quizás si hubiesen ido reduciendo el consumo a lo largo de semanas o meses, su cuerpo hubiese podido aceptar más fácilmente la reducción que la eliminación brusca del consumo de tabaco.
- Quieren ponerse en forma para correr una maratón. El primer día de entrenamiento deciden hacer 10 km para comenzar. Tras los dos primeros le dan calambres en las piernas y llevan el corazón en la garganta. Quizás hubiese sido más adecuado comenzar con algo accesible a su estado inicial (1 km por ejemplo) e ir incrementando la distancia cada dos o tres días.
- Quieren montar un negocio. Por lo tanto se despiden de su trabajo actual y se lanza en su proyecto. Unos meses después se encuentran al borde de la quiebra. Quizás hubiesen podido comenzar trabajando para otros de día y desarrollando su negocio por la noche y los fines de semana, antes de lanzarse a la vorágine empresarial.
- Quieren comprar su automóvil soñado. Piden un préstamo del 100% del precio del automóvil. Siendo esta cantidad elevada, acaban por tener dificultad en el pago, retirándole el banco el vehículo. Quizás hubiese podido ir ahorrando cada semana hasta conseguir el total o un porcentaje importante del precio del vehículo. Finalmente hubiese podido abordar la compra sin el riesgo financiero.
- Quieren conseguir una pareja de ensueño a la primera. Como tras la boda las cosas no funcionan como previsto, rompen rápidamente la relación, y reinician la aventura de buscar la pareja de sus sueños. Quizás hubiesen podido dedicar un tiempo de relación a conocerse mejor y a explorar como mejorar la comunicación y disfrutar de la parte que no entienden de la otra persona.
Como los bebes no podemos aspirar a correr de hoy para mañana. El camino puede suponer muchos tropezones, pero todos los bebes acaban andando y corriendo en algún momento, aunque solo comiencen poniéndose de pie.
¿Quieres tu, levantarte ya?
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domingo, 7 de noviembre de 2010
¿PERSEVERAS ANTE LA ADVERSIDAD?
La crisis económica mundial sigue afectándonos fuertemente. A unos más que a otros seguro. Algunas personas han visto sus ahorros fundirse como nieve al sol. Otros han visto sus ingresos anuales disminuir un 30 – 50%. En los peores casos, se han perdido empleos, viviendas e incluso la salud.
¿Cómo mantener la moral frente a esas circunstancias?
¡Si te has visto afectado por la situación económica mundial, estas agotado y te encuentras a punto de “abandonar”, piensa un momento en tu tubo de dentífrico o en tu botella de champú!
Sí, sí esos dos elementos que se agotan siempre cuando vas a usarlos…
Cada vez que me lavo los dientes, observo fácilmente como va disminuyendo el contenido del tubo dentífrico, y el momento llegado pienso en traer un nuevo tubo para sustituir el antiguo. Como soy muy distraído, acaba llegando el momento en el que se “termina” el contenido, y todavía no tengo el nuevo tubo.
Con un poco de paciencia, aplicando la presión adecuada, retorciendo el tubo de modos para los que no ha sido concebido, consigo sustancia suficiente para una, dos, tres incluso cuatro veces más de lo que me suponía.
Siempre queda algo más en algún rincón del tubo.
Y pensar que pensaba haber tirado el tubo unos días antes…
El champú se rige por la misma regla natural: “Siempre hay algo más, cuando creemos que ya no queda”.
Del mismo modo, cuando a veces crees que estás perdido, que no te quedan recursos, que tu mente ya no te responde…
¿Qué pasará si te aplicas un poco más de presión, o te decides a buscar en rincones olvidados de tus recursos físicos, mentales o financieros?
Quizás encuentres que te quedan dentro muchos más recursos de los que crees..
La próxima vez que estés a punto de abandonar, recuerda el tubo de dentífrico. Presiona adecuadamente, y sigue con ello, pues te quedan suficientes recursos internos para conseguir tus objetivos ahora o aguantar hasta el nuevo tubo de dentífrico.
Nunca te des por vencido aunque la situación parezca desesperada.
¿Cómo mantener la moral frente a esas circunstancias?
¡Si te has visto afectado por la situación económica mundial, estas agotado y te encuentras a punto de “abandonar”, piensa un momento en tu tubo de dentífrico o en tu botella de champú!
Sí, sí esos dos elementos que se agotan siempre cuando vas a usarlos…
Cada vez que me lavo los dientes, observo fácilmente como va disminuyendo el contenido del tubo dentífrico, y el momento llegado pienso en traer un nuevo tubo para sustituir el antiguo. Como soy muy distraído, acaba llegando el momento en el que se “termina” el contenido, y todavía no tengo el nuevo tubo.
Con un poco de paciencia, aplicando la presión adecuada, retorciendo el tubo de modos para los que no ha sido concebido, consigo sustancia suficiente para una, dos, tres incluso cuatro veces más de lo que me suponía.
Siempre queda algo más en algún rincón del tubo.
Y pensar que pensaba haber tirado el tubo unos días antes…
El champú se rige por la misma regla natural: “Siempre hay algo más, cuando creemos que ya no queda”.
Del mismo modo, cuando a veces crees que estás perdido, que no te quedan recursos, que tu mente ya no te responde…
¿Qué pasará si te aplicas un poco más de presión, o te decides a buscar en rincones olvidados de tus recursos físicos, mentales o financieros?
Quizás encuentres que te quedan dentro muchos más recursos de los que crees..
La próxima vez que estés a punto de abandonar, recuerda el tubo de dentífrico. Presiona adecuadamente, y sigue con ello, pues te quedan suficientes recursos internos para conseguir tus objetivos ahora o aguantar hasta el nuevo tubo de dentífrico.
Nunca te des por vencido aunque la situación parezca desesperada.
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lunes, 25 de octubre de 2010
¿CUAN INTEGRO ERES?
Vengo de experimentar una situación de desconfianza importante en los negocios. La sensación de que están intentando engañarnos a cada momento causaba inquietud a mi y a mi pareja. A tal punto que compras que hubiese realizado en otras situaciones, eran descartadas en esta.
Si has estado en un mercado como el Gran Bazar de Estambul o el Mercado de la Seda de Pekin, sabes de lo que hablo.
Probablemente esto se deba a que hemos perdido el concepto de negociación que impera todavía en algunos mercados, y no tener práctica en ello nos pone en una situación de inseguridad que nos disgusta.
Pero dejando el aspecto educativo, aparece el aspecto de confianza y lo importante que es en las relaciones.
Una de mis creencias básicas es que para tener éxito en la vida, hay que ser honesto y transparente en todos los aspectos de la vida.
No en balde se dice que “Se coge antes un mentiroso que un cojo”.
¿Cuántas veces has detectado alguien que esta engañándote a ti o a los demás?
¿Cómo evoluciona tu confianza hacia esa persona?
¿Qué proyectos te atreverás a compartir con ella?
La integridad es la base sobre la que se construyen las relaciones y te invito a ser particularmente integro en los siguientes casos:
1. Contigo mismo: Sé honesto contigo mismo. ¿Estás donde debes/quieres estar? ¿Estás viviendo tus proyectos o los proyectos de otros? No esperes a que la enfermedad (estrés, úlceras, crisis cardiaca, cáncer, tensión muscular, etc.) te haga tomar conciencia de estar engañándote personal o profesionalmente.
No te preocupes por lo que los demás piensen de ti. Sé autentico contigo. ¿Prefieres ser querido por lo que no eres o ser detestado por lo que si eres?
¿Qué puede ser peor que mentir a los demás? ¿Mentirse a si mismo?
2. Con tu pareja: ¿Eres feliz en tu pareja? Confío en que este sea tu caso. ¿Quién, si no, aceptaría mantenerse, año tras año, en una relación insatisfactoria? La vida es muy corta para eso.
Si tus esfuerzos por mejorar la relación son siempre negativos. ¿Será porque estas intentando cambiar la otra persona en lugar de mirarte tú? Obsérvate y comprueba cuan auténtico estas siendo con ella. ¿Estás mostrando lo que eres, lo que crees que ella quiere, o lo que tu quisieras ser?
3. Con tus clientes: ¿Qué pasa si engañas un cliente? Seguramente perderás una docena de potenciales. Cuando un cliente se da cuenta de una mentira habla mal de nosotros a sus conocidos. Es imposible tener éxito en la vida sin desarrollar una reputación de honestidad e integridad.
Decir siempre la verdad a los clientes puede hacerte perder un cliente inmediato pero se ganará a largo plazo. Para todos los que vendemos algo en la vida (y eso somos TODOS) nuestra mejor herramienta de venta es la Integridad.
Y ya sabes que al final, integridad y confusión suelen ir ligados como lo puede confirmar la señorita del siguiente vídeo.
Si has estado en un mercado como el Gran Bazar de Estambul o el Mercado de la Seda de Pekin, sabes de lo que hablo.
Probablemente esto se deba a que hemos perdido el concepto de negociación que impera todavía en algunos mercados, y no tener práctica en ello nos pone en una situación de inseguridad que nos disgusta.
Pero dejando el aspecto educativo, aparece el aspecto de confianza y lo importante que es en las relaciones.
Una de mis creencias básicas es que para tener éxito en la vida, hay que ser honesto y transparente en todos los aspectos de la vida.
No en balde se dice que “Se coge antes un mentiroso que un cojo”.
¿Cuántas veces has detectado alguien que esta engañándote a ti o a los demás?
¿Cómo evoluciona tu confianza hacia esa persona?
¿Qué proyectos te atreverás a compartir con ella?
La integridad es la base sobre la que se construyen las relaciones y te invito a ser particularmente integro en los siguientes casos:
1. Contigo mismo: Sé honesto contigo mismo. ¿Estás donde debes/quieres estar? ¿Estás viviendo tus proyectos o los proyectos de otros? No esperes a que la enfermedad (estrés, úlceras, crisis cardiaca, cáncer, tensión muscular, etc.) te haga tomar conciencia de estar engañándote personal o profesionalmente.
No te preocupes por lo que los demás piensen de ti. Sé autentico contigo. ¿Prefieres ser querido por lo que no eres o ser detestado por lo que si eres?
¿Qué puede ser peor que mentir a los demás? ¿Mentirse a si mismo?
2. Con tu pareja: ¿Eres feliz en tu pareja? Confío en que este sea tu caso. ¿Quién, si no, aceptaría mantenerse, año tras año, en una relación insatisfactoria? La vida es muy corta para eso.
Si tus esfuerzos por mejorar la relación son siempre negativos. ¿Será porque estas intentando cambiar la otra persona en lugar de mirarte tú? Obsérvate y comprueba cuan auténtico estas siendo con ella. ¿Estás mostrando lo que eres, lo que crees que ella quiere, o lo que tu quisieras ser?
3. Con tus clientes: ¿Qué pasa si engañas un cliente? Seguramente perderás una docena de potenciales. Cuando un cliente se da cuenta de una mentira habla mal de nosotros a sus conocidos. Es imposible tener éxito en la vida sin desarrollar una reputación de honestidad e integridad.
Decir siempre la verdad a los clientes puede hacerte perder un cliente inmediato pero se ganará a largo plazo. Para todos los que vendemos algo en la vida (y eso somos TODOS) nuestra mejor herramienta de venta es la Integridad.
Y ya sabes que al final, integridad y confusión suelen ir ligados como lo puede confirmar la señorita del siguiente vídeo.
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lunes, 18 de octubre de 2010
¿ESTA LA PAZ EN TU MANO?
El domingo que viene (24 octubre), en Madrid, tendrá lugar el encuentro "Contigo somos + Paz".
Un evento para que las personas comprometidas con la paz en el mundo se reúnan y sumen a esa onda planetaria de paz que estamos desarrollando entre todos.
Si eres de los que piensas que esas acciones no sirven para nada, que todo esto solo depende de los poderes fácticos y que tus acciones no van a marcar la diferencia….
¿Qué te hace pensar que eso es así?
¿Piensas que el mundo es violencia y odio?
¿No es eso lo que te muestran todos los días los noticiarios o los periódicos?
Tú ya sabes que el odio se contagia. Has podido comprobar cómo en un campo de futbol, o en una manifestación unos cuantos exaltados consiguen “infectar” a todos los que se encuentran ahí.
Has visto como en el trabajo un empleado descontento genera “mal rollo” y complica la vida de todos.
Donde quieras que mires ves estrés, odio, rabia y desesperación…
Te propongo que el 24 de octubre te acerques por el Palacio de Deportes de Madrid.
Quizás puedas ver que existen otros enfoques alternativos a los que nos presentan los medios.
Quizás tengas la oportunidad de sentir que el amor y la paz también son contagiosos.
¿Si pudieras elegir de que enfermedad contagiarte, elegirías Odio o Amor?
Quizás no puedas estar presente por estar lejos o impedido por algún motivo. Siempre puedes optar a participar y apoyar esta acción con tu predisposición. Puedes tomarte unos minutos ese día para pensar en la paz y en el mundo. Puedes hacer tu propia meditación. O puedes pensar en las personas que más amas en ese momento, o en la hermosura de la naturaleza.
Lo importante es contagiarte de ese sentir e ir amplificando esa onda planetaria y ser el ejemplo de lo que esperas sean los demás.
Un evento para que las personas comprometidas con la paz en el mundo se reúnan y sumen a esa onda planetaria de paz que estamos desarrollando entre todos.
Si eres de los que piensas que esas acciones no sirven para nada, que todo esto solo depende de los poderes fácticos y que tus acciones no van a marcar la diferencia….
¿Qué te hace pensar que eso es así?
¿Piensas que el mundo es violencia y odio?
¿No es eso lo que te muestran todos los días los noticiarios o los periódicos?
Tú ya sabes que el odio se contagia. Has podido comprobar cómo en un campo de futbol, o en una manifestación unos cuantos exaltados consiguen “infectar” a todos los que se encuentran ahí.
Has visto como en el trabajo un empleado descontento genera “mal rollo” y complica la vida de todos.
Donde quieras que mires ves estrés, odio, rabia y desesperación…
Te propongo que el 24 de octubre te acerques por el Palacio de Deportes de Madrid.
Quizás puedas ver que existen otros enfoques alternativos a los que nos presentan los medios.
Quizás tengas la oportunidad de sentir que el amor y la paz también son contagiosos.
¿Si pudieras elegir de que enfermedad contagiarte, elegirías Odio o Amor?
Quizás no puedas estar presente por estar lejos o impedido por algún motivo. Siempre puedes optar a participar y apoyar esta acción con tu predisposición. Puedes tomarte unos minutos ese día para pensar en la paz y en el mundo. Puedes hacer tu propia meditación. O puedes pensar en las personas que más amas en ese momento, o en la hermosura de la naturaleza.
Lo importante es contagiarte de ese sentir e ir amplificando esa onda planetaria y ser el ejemplo de lo que esperas sean los demás.
miércoles, 13 de octubre de 2010
¿CUAL ES TU RAZÓN DE SER?
Estoy leyendo el libro “Desarrolla tu cerebro” de Joe Dispenza. Hace una descripción muy detallada del funcionamiento del cerebro y su integración con el resto del cuerpo.
Siempre me sorprende como cada célula tiene su lugar y su función en este sistema, y como la suma de todas tiene por resultado… el ser humano.
Para estas células, el guión del proyecto parece estar registrado en el ADN. Cada una recibe las instrucciones que le corresponden y a trabajar se ha dicho.
Si, las células tienen cada una, su razón de ser…
¿Has pensado en cuál es la tuya como ser humano en el sistema que forma la Tierra, el Universo o simplemente tu familia?
¿Qué da sentido a tu vida? O simplemente ¿Por qué te levantas cada día?
Menudas preguntas… ¿Verdad?
Puede que las respuestas a estas preguntas, si todavía no las has encontrado, cambien totalmente tu vida.
Cuando una persona encuentra un sentido a su vida, todas sus decisiones futuras son mucho más fáciles y harmoniosas. Se hace mucho más fácil decir SI a las cosas y actividades que nos acercan a nuestra misión y es también mucho más fácil decir NO a las cosas y actividades que nos alejan de ella.
Si todavía no tienes tu objetivo o tu “Para Qué”, esta debería ser tu primera meta. Sin razón de ser, eres como un automóvil sin faros en una carretera de montaña, con muchas curvas y en una noche sin luna. No puedes avanzar unos metros sin arriesgarte a despeñarte. La prudencia te inmoviliza y ahí te quedas.
Esto no es exagerar, estarás condenado a vivir una vida de miedos, ansiedades, frustraciones, insatisfacciones e incertidumbre.
Cuando una persona encuentra su “Para Qué”, es como si pusieran faros alógenos al automóvil o amaneciera en la montaña. Todo se aclara y es mucho más fácil avanzar para donde quieres con seguridad.
Si dudas sobre si has encontrado tu razón de ser en la vida, hazte la pregunta: ¿Disfruto de mi vida y de mi trabajo O los miedos, la incertidumbre y la ansiedad son mis compañeros permanentes?
Si es lo primero, felicidades, porque tienes tu guía en la vida, y ello te da fuerza y dirección.
Si estas en lo segundo, persevera en tu búsqueda de tu razón de ser. Puedes encontrar algunas pistas respondiendo a las siguientes preguntas:
- ¿Qué me da satisfacción profunda en la vida?
- ¿Cuáles son los cinco momentos de mi vida que han sido más gratos?
- ¿Qué trabajo me gustaría tanto que podría hacerlo incluso sin cobrar?
- ¿En qué situaciones siento que “brillo” especialmente?
- ¿Qué es lo que me hace especial?
Una de las claves del éxito y de la felicidad es encontrar lo que más te gusta y conseguir vivir de ello.
Hacer de tu pasión tu profesión ayuda a dar sentido a la vida.
Otra clave es tu relación con los demás, en particular con la familia.
Estar en paz, aceptar y apoyar a los demás también ayuda a dar sentido a la vida.
Cada uno puede encontrar su clave.
Puede que aceptar las siguientes reglas también te ayude.
Siempre me sorprende como cada célula tiene su lugar y su función en este sistema, y como la suma de todas tiene por resultado… el ser humano.
Para estas células, el guión del proyecto parece estar registrado en el ADN. Cada una recibe las instrucciones que le corresponden y a trabajar se ha dicho.
Si, las células tienen cada una, su razón de ser…
¿Has pensado en cuál es la tuya como ser humano en el sistema que forma la Tierra, el Universo o simplemente tu familia?
¿Qué da sentido a tu vida? O simplemente ¿Por qué te levantas cada día?
Menudas preguntas… ¿Verdad?
Puede que las respuestas a estas preguntas, si todavía no las has encontrado, cambien totalmente tu vida.
Cuando una persona encuentra un sentido a su vida, todas sus decisiones futuras son mucho más fáciles y harmoniosas. Se hace mucho más fácil decir SI a las cosas y actividades que nos acercan a nuestra misión y es también mucho más fácil decir NO a las cosas y actividades que nos alejan de ella.
Si todavía no tienes tu objetivo o tu “Para Qué”, esta debería ser tu primera meta. Sin razón de ser, eres como un automóvil sin faros en una carretera de montaña, con muchas curvas y en una noche sin luna. No puedes avanzar unos metros sin arriesgarte a despeñarte. La prudencia te inmoviliza y ahí te quedas.
Esto no es exagerar, estarás condenado a vivir una vida de miedos, ansiedades, frustraciones, insatisfacciones e incertidumbre.
Cuando una persona encuentra su “Para Qué”, es como si pusieran faros alógenos al automóvil o amaneciera en la montaña. Todo se aclara y es mucho más fácil avanzar para donde quieres con seguridad.
Si dudas sobre si has encontrado tu razón de ser en la vida, hazte la pregunta: ¿Disfruto de mi vida y de mi trabajo O los miedos, la incertidumbre y la ansiedad son mis compañeros permanentes?
Si es lo primero, felicidades, porque tienes tu guía en la vida, y ello te da fuerza y dirección.
Si estas en lo segundo, persevera en tu búsqueda de tu razón de ser. Puedes encontrar algunas pistas respondiendo a las siguientes preguntas:
- ¿Qué me da satisfacción profunda en la vida?
- ¿Cuáles son los cinco momentos de mi vida que han sido más gratos?
- ¿Qué trabajo me gustaría tanto que podría hacerlo incluso sin cobrar?
- ¿En qué situaciones siento que “brillo” especialmente?
- ¿Qué es lo que me hace especial?
Una de las claves del éxito y de la felicidad es encontrar lo que más te gusta y conseguir vivir de ello.
Hacer de tu pasión tu profesión ayuda a dar sentido a la vida.
Otra clave es tu relación con los demás, en particular con la familia.
Estar en paz, aceptar y apoyar a los demás también ayuda a dar sentido a la vida.
Cada uno puede encontrar su clave.
Puede que aceptar las siguientes reglas también te ayude.
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viernes, 1 de octubre de 2010
¿CUANTO CREES EN TI?
¿Tienes ideas, proyectos o sueños que desearías conseguir?
Seguro que alcanzarlos te haría muy feliz y te anima el simple hecho de pensar en ellos.
¿Cuánto crees realmente que puedes conseguirlos?
¿Crees realmente en tus posibilidades o dudas de ellas, y solo se trata de sueños improbables?
La respuesta a esta pregunta es crucial, porque en la vida, lo creas o no, se atrae siempre lo que se espera.
Esto quiere decir que si dudas tan siquiera un poco de tus capacidades para alcanzar un objetivo, el universo se confabulará para que tus dudas, tus miedos se concreticen y fastidien tus planes…. Tal como te lo temías.
Henry Ford decía de los objetivos que se marcaban las personas:
“¡Tanto si crees que puedes conseguirlo como si crees que no puedes conseguirlo, tienes razón!”
Tu modo de pensar y de actuar, estará siempre en harmonía con tus creencias más profundas. Antes de pensar y de decir que deseas conseguir un objetivo, debes primero creer que puedes. Y si alguien te dice que no piensa poder conseguir llegar a la meta, es que simplemente no se lo cree.
Tu sistema de creencias afecta todos los aspectos de tu vida. Afecta tu actitud, tus andares, como das la mano, la ropa que llevas, tu autoestima y como te perciben los demás.
De hecho, como te perciben los otros, no es más que un reflejo de cómo te percibes a ti mismo.
¿Quieres cambiar como la imagen que tienen los demás de ti?
Muy fácil, comienza cambiando tu percepción de ti mismo.
Comienza cambiando tu discurso interior. Deja de insultarte y despreciarte, fijándote en todo lo negativo que haces. Habla de ti positivamente y observa lo bueno que haces. Al principio cuesta. Pero si persistes, acabarás viéndolo de otro modo, más constructivo y motivante.
Si tienes responsabilidad sobre otras personas, y deseas que las demás valoren tu capacidad de liderazgo, es fundamental que creas en tu proyecto y en tu capacidad de llevar a buen puerto tu equipo.
Compara sino un Felipe González Márquez y un José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Qué les diferencia?
Si deseas que los demás adopten tus ideas, tus productos o tus servicios, debes primero creértelos tu mismo. Antes de confiar convencer cualquiera, debes estar completamente convencido tú.
Como puedes comprobar tus creencias afectan directamente los éxitos y fracasos de tu vida. De hecho es el motivo por el que algunas personas tienen éxito donde otras han fracasado.
¿Cuántas personas no creían en la posibilidad de un presidente afroamericano en la Casa Blanca?
Menos mal que Barack Obama pensaba de otro modo. De hecho su eslogan apoya esto, “SI QUE PODEMOS”
Los médicos han podido comprobar la importancia de creer en la curación, el efecto placebo es bien conocido, y en casos de cáncer u otras enfermedades mortales se ha producido curasiones "milagrosas". Todo el mundo daba por muerto al paciente, menos él.
Creer no es probablemente suficiente, pero facilita la curación. Lance Armstrong es un excelente ejemplo. No solo venció su cáncer sino que además ganó siete veces el “Tour de France”, la prueba deportiva más difícil del mundo.
¿Cómo pudo conseguirlo? Desde luego porque creía firmemente que podía hacerlo.
¿Y tú, crees firmemente que puedes conseguir tus objetivos?
Ellos si creyeron en ellos …. Y en los demás.
Seguro que alcanzarlos te haría muy feliz y te anima el simple hecho de pensar en ellos.
¿Cuánto crees realmente que puedes conseguirlos?
¿Crees realmente en tus posibilidades o dudas de ellas, y solo se trata de sueños improbables?
La respuesta a esta pregunta es crucial, porque en la vida, lo creas o no, se atrae siempre lo que se espera.
Esto quiere decir que si dudas tan siquiera un poco de tus capacidades para alcanzar un objetivo, el universo se confabulará para que tus dudas, tus miedos se concreticen y fastidien tus planes…. Tal como te lo temías.
Henry Ford decía de los objetivos que se marcaban las personas:
“¡Tanto si crees que puedes conseguirlo como si crees que no puedes conseguirlo, tienes razón!”
Tu modo de pensar y de actuar, estará siempre en harmonía con tus creencias más profundas. Antes de pensar y de decir que deseas conseguir un objetivo, debes primero creer que puedes. Y si alguien te dice que no piensa poder conseguir llegar a la meta, es que simplemente no se lo cree.
Tu sistema de creencias afecta todos los aspectos de tu vida. Afecta tu actitud, tus andares, como das la mano, la ropa que llevas, tu autoestima y como te perciben los demás.
De hecho, como te perciben los otros, no es más que un reflejo de cómo te percibes a ti mismo.
¿Quieres cambiar como la imagen que tienen los demás de ti?
Muy fácil, comienza cambiando tu percepción de ti mismo.
Comienza cambiando tu discurso interior. Deja de insultarte y despreciarte, fijándote en todo lo negativo que haces. Habla de ti positivamente y observa lo bueno que haces. Al principio cuesta. Pero si persistes, acabarás viéndolo de otro modo, más constructivo y motivante.
Si tienes responsabilidad sobre otras personas, y deseas que las demás valoren tu capacidad de liderazgo, es fundamental que creas en tu proyecto y en tu capacidad de llevar a buen puerto tu equipo.
Compara sino un Felipe González Márquez y un José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Qué les diferencia?
Si deseas que los demás adopten tus ideas, tus productos o tus servicios, debes primero creértelos tu mismo. Antes de confiar convencer cualquiera, debes estar completamente convencido tú.
Como puedes comprobar tus creencias afectan directamente los éxitos y fracasos de tu vida. De hecho es el motivo por el que algunas personas tienen éxito donde otras han fracasado.
¿Cuántas personas no creían en la posibilidad de un presidente afroamericano en la Casa Blanca?
Menos mal que Barack Obama pensaba de otro modo. De hecho su eslogan apoya esto, “SI QUE PODEMOS”
Los médicos han podido comprobar la importancia de creer en la curación, el efecto placebo es bien conocido, y en casos de cáncer u otras enfermedades mortales se ha producido curasiones "milagrosas". Todo el mundo daba por muerto al paciente, menos él.
Creer no es probablemente suficiente, pero facilita la curación. Lance Armstrong es un excelente ejemplo. No solo venció su cáncer sino que además ganó siete veces el “Tour de France”, la prueba deportiva más difícil del mundo.
¿Cómo pudo conseguirlo? Desde luego porque creía firmemente que podía hacerlo.
¿Y tú, crees firmemente que puedes conseguir tus objetivos?
Ellos si creyeron en ellos …. Y en los demás.
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